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| VHF: Canal 77 |    | ![]() |
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#21
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Cita:
Bien, lo explicas bien, pero creo que se ve mejor gráficamente: A medida que la velocidad del barco aumenta, la longitud de las olas que forma el propio avance del casco aumenta, hasta que se iguala con la eslora en flotación de la embarcación, momento a partir del cual la popa del barco se empieza a hundir en el seno de la ola creada por el propio barco... Esa limitación la vemos muy facilmente en ceñida, cuanto más eslora en flotación más velocidad. En popas, en cambio, ya hay más potencia disponible y muchos barcos pequeños pueden igualar en velocidad a los barcos grandes, porque planean. En barcos con popa estrecha esa barrera es casi infranqueable, en ceñida y en popa, si no hay suficiente sustentación en popa, la popa se hunde, aumenta la resistencia al avance y además se permanece en la pendiente de la ola en la que el movimiento circular de las partículas de agua es contrario al del avance del barco. El Rustler aún tiene una popa relativamente potente, y además cortada en espejo, lo que permite un mejor despegue del flujo en ese corte, pero esa enorme quilla, con su enorme superficie mojada y con su poca vivacidad al gobierno de patrón o piloto hace que su navegación en popas sea muy crítica, nada que ver con la forma de navegar de una embarcación moderna de popa ancha, timón separado muy eficiente, u orza de poca superficie lateral. De cualquier manera, la poca eslora es efectivamente un problema, porque el porcentaje de olas quenos superan en velocidad es muy alto, y por tanto las posibilidades de bajadas de ola incontrolables. Un Imoca va a la velocidad de las olas, las sobrepasa, y puede mantenerse mucho tiempo planeando sobre una, los riesgos disminuyen enormemente. Y aún para un barco moderno, el problema es cuando las olas tienen demasiada pendiente y al bajar en surf una ola nos topamos con la siguiente..son las contínuas duchas que se llevan los tripulantes de la Volvo o el agua contínuamente pasando por encima de los Imoca...en esos barcos se prefiere que la proa se clave en la ola, que la atraviese con el mínimo gasto energético (pero claro, hay eslora y estabilidad longitudinal sobrada)..en los 90 las amuras de los barcos oceánicos eran mucho más abiertas, deflectaban mejor las olas y los rociones, pero era, claro, a costa de un mayor "gasto" energético, el barco se frenaba más. De cualquier manera, la proa siempre precisa volúmen para que vuelva a salir de la ola, claro, si no se clavaría cada dos por tres. Para un barco pequeño, la solución ideal no es fácil, la popa ancha da mucha estabilidad de rumbo, el timón separado muy buena maniobrabilidad, las bajadas de ola son seguras, pero qué hacer cuando la velocidad es muy alta y nos clavamos en la ola siguiente?.. Yo creo que tener volúmen en proa es fundamental, para que la proa quiera volver de inmediato a la superficie, pero que hay que pensar también en que sucede al chocar con esa ola de delante, si el barco va a mantener su estabilidad, se va a atravesar y volcar (non caerá encima la ola que veníamos surfeando), o va a resistir adrizado y aún a buena velocidad.. Tanto en Mini Transat como en Class40 la tendencia es hacia proas voluminosas, los de proa de pastilla de jabón se imponen en regatas que son un puro bajar olas como el cruce del Atlántico, y también se defienden bien en ceñidas duras, por su gran estabilidad.. Pero ha habido algún intento de dar ala vuelta al mundo en un Mini Transat y ha acabado mal, sería necesaria una resistencia estructural y de material muy alta y la capacidad de darse algún revolcón de vez en cuando sin recibir daños.. Un Pogo de potente proa, un hiperprobado Figaro 2..? tal vez un modelo específico para esa ruta..un Pogo 3 de 36 pies!!! ![]() ![]() Un saludo!! ![]()
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"Se o remo rompe polo guión, paga patrón, se rompe pola pala, patrón paga" |
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