Yo tengo la nevera apagada, tanto por poco uso, como para ahorrar energéticamente (aunque pague lo mismo tenga el consumo que tenga). Cuando voy a salir y voy a llevar cosas que quiero que estén fresquitas, la enciendo uno o dos días antes y las bebidas las llevo ya frías y en una nevera portátil con hielo en bolsas que, si me caben, deposito también en el interior de la nevera para que enfríe más. El resto del tiempo, está siempre apagada. Eso sí, por recomendación de alguien que trabaja en temas de frío y calor, me recomendó que la encienda, por lo menos, una vez al mes durante media hora para que se muevan las partes móviles, el gas circule y no sé qué cosas más; me dijo que así, se podía mantener mejor el gas del circuito y también me recomendó que hiciera lo mismo con el aire acondicionado del coche en invierno: encenderlo durante media hora al mes. De hecho, las pocas veces que me falló el aire acondicionado del coche fue después de no encenderlo durante todo el invierno y se solucionó cargando gas de nuevo.
El tema de protección ante incendios, todo con su correspondiente fusible y del amperaje que toca y que el cuadro de 230v también esté protegido como corresponde y desconfiar en el buen funcionamiento del de la torreta de tierra, el cargador de baterías que sea de diseño para barcos, para que tenga aislamiento galvánico si es de una calidad mínima. Otra ayuda ya para cuando se ha armado el tinglado en el interior es una alarma de humos, aún y con el barco cerrado, arman un escándalo que hace que cualquier persona en el pantalán se fije en que algo pasa a bordo y dé aviso a los marineros del puerto antes de que sea demasiado tarde.
