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#1
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El ultimo escrito con el que se ha cerrado el libro. Pendiente de corrección y maquetación queda. En todos los puertos del cantábrico tendremos presentaciones del mismo ![]() ![]() El padre a la raba, en las fértiles aguas de la Aquitania francesa, a mediados de los años 60 del pasado siglo. La soledad del botero.... parte uno. "El ultimo relato y uno de los mas emotivos. Creo que nunca nadie ha puesto en valor el trabajo silencioso de toda la gente ( en cada barco habia uno por lo menos) que ha desempeñado esta labor dentro del barco. Y la he escrito y descrito desde dentro, como no podia ser de otra manera. Este verano he acudido de observador en un barco del pueblo a hacer cebo vivo al norte de Bilbao. Por lo que he podido ver mucho ha cambiado también la cosa aquí, y ha sido para bien! La automatización de la maniobra de largado/ izado de los botes de luz mediante modernas grúas, junto a la reducción del peso de los mismos debido a su fabricación con nuevos materiales, hacen posible una rápida y segura maniobra, por lo que aquellos remolques tercermundistas con motores rugiendo entre barcos y redes largadas y las largas horas sin subir a bordo son ya un tema del pasado, que a mí me va a tocar documentar para que no caiga en el olvido. Desde tiempos atrás, los botes y por tanto los boteros supusieron el principal elemento auxiliar para la práctica de este sistema de captura. El cerco como su nombre indica consiste en cercar mediante una red con forma rectangular un gran cardumen de peces. La maniobra es relativamente sencilla a pesar de su complejidad, la red tiene una serie de flotadores en la relinga superior y plomo en el inferior, la relinga inferior lleva unas anillas “txirritas” por las que pasa una “jareta” (txikote) en toda su longitud. El barco cuando observa un cardumen, larga (echa) un extremo de la red y traza un semicírculo mientras extiende la red en el agua en forma de media luna. Una vez que esté toda la red en el agua, se empieza a cobrar la jareta inferior de manera que esta al correr por las txirritas va cerrando la parte inferior de la red como si de un embudo se tratara. Una vez tengamos a bordo toda la jareta y las txirritas, ya tendremos la red totalmente cerrada por abajo y el pescado que haya quedado dentro, ya no tendrá escapatoria. Hoy en dia con la ayuda de potentes aparatos de detección de pescado lateral (sonares), que marcan cardúmenes en toda la periferia del barco tanto en superficie como a profundidad, la detección de esta clase de pescados resulta relativamente fácil, pero cuando no existían esta clase de sistemas, había que fijarse en otras señales en la mar para intuir pescado y así poder largar la red. Voy a enumerar por encima unos cuantos: Ardoretan: Cualquier pescado u objeto que se mueva en un mar en el que haya mucha vida en suspensión, plancton, medusas y microorganismos marinos, deja a su paso por el mismo un reguero de luz luminiscente cuyo brillo es directamente proporcional a la velocidad con la que se mueve este. Cuanto más oscura sea la noche, mayor será la ardora. La costa de Francia en primavera, zona en la que no hay mucha contaminación lumínica producida por luces de tierra, solía ser la zona idónea para que por medio de este fenómeno se pudiera localizar el pescado y así cercarlo. En mi época, a la pesca al cerco, sea cual fuera el modo de captura, se denominaba pesca a la ardora o Ardoretan. Por tanto se puede afirmar sin ningún género de dudas, que esta modalidad de observación y captura seria en la época la más utilizada. En estos tiempos antes de cercar la ardora, que en condiciones normales solo brillaba si tenía movimiento propio había que señalizarla, y para ello el proel largaba encima de ella un “tancredo” (boya luminosa) de color rojo, si no se conocía el rumbo al que corría el pescado y se disponía de espacio y tiempo, el barco volvía a encimar a la ardora, y se largaba de proa otro tancredo , la línea imaginaria que unía ambas señalizaciones, era fiel indicador del rumbo al que corria del pescado y la distancia que los separaba la velocidad que llevaba este. Maya arraia: Maya arraia quería decir pescado graneado, no estaba formando un cardumen compacto, pero al paso del barco, los vigías que a tal efecto se situaban en proa mirando para abajo divisaban las estelas brillantes que el pescado en superficie asustado dejaba al escapar de la derrota del barco. A estas estelas sueltas las denominábamos “txapeluak” pues eran como cohetes o fuegos artificiales, si pasabas encima de una bola de pescado este se expandía y cualquier observador de mi época solo por el brillo que dejaban dichas estelas, podía identificar la especie de la que se trataba. Si con el avance del barco en un recorrido de diez veces la largura de este, se veían continuamente txapeluak se decía que el pescado tenía mucho “contorno” (superficie), también lo denominábamos “carretera”. La pesca bajo el sistema de maya arraia no era otra cosa que localizar pescado graneado, en un contorno amplio, reconocer o intentar predecir el rumbo al que navegaba, y cercarlo. Sardetan: Esta pesca se practicaba de dia, consistía en divisar los cardúmenes en superficie y cercarlos. Manjua: La pesca a la Manjua consistía en que los delfines localizaran un cardumen de pescado, lo subieran a superficie para alimentarse de ellos y el barco cercara tanto a los delfines que después saltaban por encima del corcho, como a las sardinas o antxoas de las que se alimentaban, quedando estas últimas dentro de la red sin escapatoria. Masillakin. A la raba, esta pesca se efectuaba de dia y consistía en atraer el pescado con raba desde el bote. La raba eran huevas de bacalao salado, lo traían de Escocia en barriles de 100 kilos. El botero atraía a los peces largando puñados de raba al agua a intervalos regulares, cuando se observaba desde el bote que había suficiente pescado, el barco largaba la red cercando el bote y lo que tenía debajo, esta pesca se efectuaba mucho en las fértiles playas de la Aquitania francesa, para la captura de cebo que se utilizaba en la pesca de tunidos. Argitan: A la luz, y aquí quería ir a parar, voy a intentar describir este tipo de pesca desde dentro del bote…" |
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#2
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Deseando tener ese libro en las manos!!!
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trabañarru (19-12-2021) | ||
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#3
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![]() La soledad del Botero. capitulo dos Argitan: A la luz, y aquí quería ir a parar, voy a intentar describir este tipo de pesca desde dentro del bote… El padre fue botero desde joven, en un tiempo en el que la práctica totalidad de la gente embarcada sabía remar, con eso junto con un par de habilidades más que tuvieras no sería tan difícil desempeñar esta función. Un óptimo conocimiento del medio y de la maniobra, grandes dosis de paciencia y estar preparado para salir de cualquier improvisto o eventualidad, era lo que hacía falta. Nos situaremos a mediados de los 80. La pesca mediante macizo o raba, solo la utilizábamos dentro de los puertos al hacer cebo para tunidos txitxarrillo y boga únicamente, usábamos pequeñas redes diseñadas a tal efecto, con el bote se sacaba pescado de cualquier esquina del puerto tanto a luz como a macizo y se llevaba al costado del barco que permanecía abarloado al puerto, en la cadena, o en las boyas. Después con otro bote auxiliar provisto de red se largaba a lo que hubiera debajo del bote y la red se cobraba de la banda de estribor del barco. Recuerdo como anécdota una noche que vinimos de bonito y había que hacer carnada, nos situamos en las boyas de fuera, estaba el dique antiguo y los pantalanes debajo del náutico donde ahora se asienta la cofradía estaban en construcción. Había demasiada luz, y el pescado andaba desperdigado por todo el puerto. - Caguen tal! Así no se puede!! Hay que pensar algo. Ya conocíamos donde estaba el cuadro de luces que alumbraba todo aquello de noche. Veinticuatro primaveras de almanaque calzaba yo entonces, recién venido de una marea de 15 días de bonito, justo la edad y situación para hacer frente a cualquier eventualidad, detrás del edificio del viejo vivero estaba el cuadro eléctrico, sin candado. A mí a otro que no nombrare no nos costó mucho poner todos los interruptores en OF, dejar el puerto exterior a oscuras (el interior costaba mas), y que el barco encendiera todo el alumbrado para concentrar todo el pescado del puerto debajo, en tres largadas completamos lo que nos hacía falta y al alba entramos a puerto a descargar el bonito que teníamos en las neveras. Una más, Tomas. El año 87 con 21 años empecé a bajar al bote, el que estaba antes tenía ya cierta edad y andaba torpe para la maniobra. Eran tiempos en los que todavía se paraba a la luz tanto por órdenes de los que de proa veían maya arraia, o txapelos en superficie, como por un pescado graneado que había marcado el aparato, tanto el sonar como la sonda. Por aquellos años era normal pasarte semanas enteras largando a la luz, se pescaba cantidad de pescado mediante este sistema cuando la anchoa estaba graneada y no formaba cardúmenes compactos como para largar. Una de las situaciones más comunes solía ser la de largar al aparato al anochecer, encender el alumbrado mientras se embarcaba la red intentando mover la hélice lo menos posible y una vez terminada la maniobra de meter los pescados, aguantar a la luz en la misma posición mientras se metían los pescados de esa largada en cajas, y después las cajas a la nevera. Acto seguido si marcaba pescado se largaba el bote al agua, y se intentaban una, dos o hasta tres largadas seguidas. Era una pesca relativamente tranquila, pillabas un contorno como para trabajar tranquilo, cercar el pescado que permanecía estático a la luz debajo del bote una vez sabíamos las corrientes y los vientos tampoco tenía mucha dificultad. La red de cerco que en su desarrollo en el agua tiene forma de media luna esta señalizada en su longitud a intervalos regulares por una serie de luces con flotadores (tancredos), siendo la que marca la mitad de la red de color roja, las de las dos esquinas de la izquierda y derecha ( eskua ta txikota) verdes y a distancias regulares de estas otras dos o cuatro en perfecta simetría. La forma de trabajo era simple, el barco parado con más potencia lumínica que cualquier estadio de futbol atraía el pescado, se largaba el bote al agua y este disponía de alumbrado propio, que en un principio eran dos baterías de camión dispuestas en paralelo y alimentaban un foco y dos o cuatro bombillas sumergibles, y después a partir del año 88 fueron generadores tanto diésel como gasolina a corriente alterna las que producían la electricidad para el alumbrado. El botero aguantaba el bote al costado de babor del barco, mientras el patrón iba apagando las luces, primero las de estribor con lo que el pescado de esa zona se metía debajo del barco, después en orden se iban apagando las otras luces o focos quedando la ultima la que alumbraba del barco en dirección al bote, una vez apagada está el barco quedaba totalmente a oscuras y si el pescado “quería luz” lo que se había conseguido juntar ya estaría todo debajo del bote. La propagación del sonido en la mar propiciaba que desde el bote en época de baterías (silencio total) se podía escuchar cualquier conversación procedente del barco, por ello y desde el puente el patrón era el que daba las órdenes al botero hacia el rumbo al que se tenía que dirigir para apartarse del barco y una vez tomadas las distancias pertinentes, largar la red de cerco. En ese momento desde el puente mediante sonares de barrido lateral ya conocen el contorno que tiene el pescado a partir de cierta profundidad, lo que lleva o no el bote, lo de superficie o lo que está en el corte de la luz ya lo ve el botero. El botero en condiciones normales mantenía el bote aproado al viento, y el barco cerraría a ese rumbo, para lo cual una vez tomadas las distancias se embragaba el barco y al situarse este en la amura de estribor del bote ya se escucharía desde el mismo la voz del patrón llamando primero: -Listos Mutillak!!!!! Para después de seguido –Arria!!! (Larga). El barco en ese momento cerraría unos 10º a babor y describiría un semicírculo teniendo como punto central del mismo, el bote. El botero desde el bote no ve la red que el barco va extendiendo en la mar , pero si la señalización de esta mediante los tancredos, que si están bien dispuestos y encendidos marcaran con luces verdes los dos vértices o extremos del arco, tambien las zonas medias del semicírculo en perfecta simetría mientras la parte central de la periferia de ese arco y por tanto de la red, estará señalado con el tancredo central de color rojo, que será el punto de referencia donde el botero remando a paladas regulares se tiene que dirigir mientras procura estar lo más centrado posible en ese arco. Una vez que calculas que a 30 o 40 metros por debajo del bote ya va cerrando la red, intentas acercarte más a la pared de corcho o bizkarra, el ruido de la maquinilla hidráulica a mí me ayudaba mucho para saber la fuerza que hacia la jareta y por tanto lo que le quedaba a la red. La maniobra optima por la que nadie te iba a gritar desde el barco era esa, que largaran, cerrar al viento, y tú lo más centrado posible avanzar hacia el centro de la red, para acabar justo a 15 metros de la roja (o incluso pegado a ella) en el momento que desde el barco ya cerraran la red. Ya no había escapatoria. En ese punto el barco que había estado a oscuras encendía el alumbrado, si era verano y querías que el pescado no se pegara a la red, permanecías dentro de la misma hasta terminar la maniobra de virado, pero si era primavera, salías por encima del corcho cogías buena distancia a la red y al barco y hacías allí tu propio poso o huera pudiendo también bajo este sistema juntar tu propio pescado. Esta era la teoría, en la práctica te podía pasar de todo. Las baterías se descargaban en las largas noches, había que aprovechar para cargarlas cuando este embarcaba a bordo, pero había veces que igual no embarcabas al barco en toda la noche, no era muy corriente, pero ya me ha ocurrido. Cuando estabas solo y arreciaba el viento, más de una vez se me pusieron de corbata también, con malos tiempos y “dudas” si largar el bote o no se trabajaba mucho, hay que pensar que en mar abierto con vientos de 10 o 12 nudos a nada que a la entrada de un frente te aumente el viento 5 nudos más se te puede complicar muy mucho la cosa, sobre todo si el barco al tener ya largada la red no va a tener ninguna maniobra para venir a por ti al menos en media hora o más. Noches en las que te caía el cielo encima, aguas viento, rayos y truenos, o cuando no tenias al barco cerca y te pasaba media flota a tope al costado. Una vez te largaban la red como estabas rodeado por la misma y en el extremo abierto se situaba el barco, ya no había peligro de colisión, los que pasaban ya cogían distancias a la red que en cierto modo te daba cobijo y cierta seguridad. A mi e imagino que a cualquier botero de mi época lo que más miedo y respeto nos daba eran los remolques. Fue práctica muy habitual en barcos de los 50/60 el andar los botes por detrás a remolque, pues la operación de izado o largado para cambiar de zona de pesca había que hacerla muchas veces a mano y se perdía mucho tiempo, para evitarlo se cogía el bote por detrás a remolque con el botero dentro y avante. Después estas costumbres se volvieron ley, aquí parecía que perder 10 minutos metiendo el bote y volviéndolo a largar en otro lugar era como perder la noche, y te cogían por la popa a remolque con el hombre a bordo y si antes eran barcos de 150 cv los que tiraban del barco a 8 nudos, termine yo por ver a barcos de 33 metros con 1000 cv salidos de vueltas entre barcos y redes largadas con el bote detrás cual montaña Rusa. No con 1000 cv pero si con 650 y mares no precisamente calmados ya me han llevado a mi horas no, días, y muchas veces con el sol del alba bien cerca entre barcos que estaban largando al aparato, para acabar el barco largando al sonar mientras tu llevabas dos horas a remolque en popa. La vida era así, en el puente tampoco estaban las cosas fáciles voto a tal! Pues esto también he probado, con las presiones que metían tres o cuatro escuchas radiofónicas, que si en proa había largadas a buenas pescas, empezaba el remolque a 1100 vueltas y poco a poco le daban a intervalos de 50/100 más, se olvidaban que llevaban el bote por la popa y entre estelas de los otros barcos, había veces que saltaba el bote. BUM; BUM!! Asomabas la cabeza y veías otros barcos que al igual que a ti llevaban también a remolque, que pobres todos!! Orain guztiaz oroitzen naiz Ona ta txarra, iluna eta argia… DE recordar dos buenas tengo y casualmente con dos barcos del pueblo. Teníamos comunicación indirecta en el puente, no es que anduviéramos juntos, pero si cuadraba nos arrimábamos. Estaba la mar movida, mar de fondo y viento, noche muy oscura, me llevaban a remolque a mucha marcha, no había barcos al costado, eran tiempos de la batería (todavía no teníamos talkis de VHF de comunicación interna), el patrón (estaba el viejo) dio orden que me dijeran que cuando el barco avisara listos para largar, me soltarían y yo tenía que encender las luces y ellos largarían de seguido. Yo no veía lo que tenía delante pues me lo tapaba mi barco, íbamos proa al viento dando continuos pantocazos, cuando el barco redujo máquina me soltaron, dieron una guiñada a estribor para distanciarse y empezaron a largar seguido. JODERR TOMAS!! (Para mis adentros pensé yo), a proa del barco veía otro, con todo el alumbrado encendido el foque izado, dando popa a la mar y tenían su bote al costado de estribor, estaban metiendo pescado. Buff, la vamos a tener! Mi barco largo la mitad de la red justo en la amura de estribor de él, y ya escuchaba yo como empezaban los gritos, era mi primer año al bote. Me fije más detenidamente y joder!! Tenían una largada muy buena para lo que se estaba pescando aquella primavera Mi barco termino de largar la red y se situó atravesado a la mar en mi popa a virar jareta, y ya desde ese momento me empezaron a gritar a mí (que era lo que más cerca tenían). Que apagara las luces, que habíamos largado al pescado suyo, que me saliera de la red con luces apagadas. Yo en todo momento tenía el resguardo de la red, mi barco largo (bien o mal) y yo tenía que entrar al seno, y hacia allí iba yo remando proa al viento, al final ya con su barco a punto de entrar en nuestra red, me amenazaban con tirarme con el arpón, piedras, tancredos y demás… Me pusieron tan hasta los huevos de tanto amenazar y tanto llamar hijo de puta (que ni sabían que era yo) que me puse de pie y les dije tanto al tío como al sobrino que eran los únicos que me gritaban (el patrón a mí en ningún momento me dijo nada) , que vinieran en el bote que tenían en estribor si querían, que a mí me había largado mi barco y yo tenía que entrar al seno. Continuaron gritando, maniobraron para babor y libraron nuestra red y metieron los pescados. Embarcaron el bote, y fueron a estribor de nuestro barco a gritarle al patrón, la proa de aquel barco quedaba a la altura de los ventanales de nuestro puente. Unos años más tarde esta vez con un generador diésel yanmar de 3500w y comunicación por medio de Talkie Icom de banda corrida, me llevaban también a remolque y fuimos a parar en la aleta de babor de otro barco del pueblo que “casualmente” era el compañero con el que tuvimos el lio que he descrito poco antes. Mi barco paro y encendió el alumbrado, yo arranque el generador y hice lo mismo, se nos puso pescado rapido, del otro barco de estampa imponente empezaron a gritar, yo entre mí, ya estamos ahora también¡ Mi barco apago y ya por radio: -Coge tarte (espacio y distancia) Tomas que te vamos a largar la red. No era fácil pues había también otro barco largado por la parte de oeste de este barco, y el sitio era justo. El barco mío que no se decidía. De repente me avisan por radio: -Tu tranquilo coge tarte, que te va a largar el compañero, nosotros nos vamos a apartar. -Apartar? Pues no vayas lejos, que estos son capaces de cualquier cosa. -Mira, por la parte del sur viene, está encima ya. Cuando mi barco se apartó, allí le veo aparecer entre barcos y redes largadas a toda hostia, venía con la luz estroboscópica en lo alto del palo de popa encendida, a rumbo de largada, paso casi pegando con su estribor la popa del barco donde tanto gritaban al barco de madera, pero con el de acero de igual a igual quedaron todos mudos, y el compañero me empezó a largar de seguido. Me cerco en un semicírculo perfecto, yo que estaba acostumbrado que me largara mi barco, que te viniera aquella masa imponente, de acero, con el ruido de anillas pegando contra el casco en la largada, creía que me echaba la red encima un bacaladero. Poco antes de cerrar, me comunicaron de mi barco que apagara, saliera de la red y que pasaban a buscarme, me metieron a bordo y más adelante largamos al aparato que venía el alba encima. 120 cajas de la época me dijo el patrón que fueron las que pesco a nuestro bote el compañero, unos 3 mil kilos, lo cual no estaba nada mal. Situaciones bonitas también se daban, más en tiempos de la batería que todo era tranquilidad, quietud y paz. Los generadores trajeron más luz autonomía ilimitada, se desterraron aquellas bombillas sumergibles que se rompían con facilidad, los temibles gases de las baterías que a mas mínima chispa en su cargado por una mala manipulación de las pinzas podían llegar a reventar las mismas. Pero nunca volví a escuchar las anchoas “xartaaka” xart, xart chapoteando en toda la vuelta del bote, o como venían soplando los delfines y pasaban veloces cual torpedos enemigos espantando el pelikato (pequeñas caballas) que tanto nos había costado juntar esa noche. En cierto modo este aislamiento del barco y de la gente, tenía también su punto romántico, sentirte solo debajo de todas aquellas estrellas después de una marea de meses conviviendo dia y noche rodeado de gente, daba también su punto, tenía su aquel, ese era mi espacio, donde te podías sentir medianamente libre. La mar la podías oler. Hacía falta tener mucha vida interior, aquellas noches de calma estrelladas de la costa de Francia en primavera no las olvidare nunca… En el bote estaba también, una noche de marzo cuando en las Landas y sin licencia, vi pasar por fuera de la red una zodiak con infantes de marina a bordo. Para cuando quise coger el talki que tenía en el bolsillo para avisar al patrón, él ya tenía dos de ellos en el puente. Le habían entrado de estribor, cuando les vi yo iban a apresar al Jesus de Nazaret de Donosti que estaba largado al bote al costado nuestro, la Mauve se llamaba la patrullera de affaires maritimes que nos metió a Baiona a que conociéramos la hospitalidad de los “alsanfan de la patrie”. -Tomas!! Arrima txalupa, barroa zartuko diu eta. -Garaia dek, luze egin zatik idatzi hau. -Tomas!! Arrima el bote , te vamos a meter a bordo. -ES tiempo ya kaxi, largo se le ha hecho el relato!! ![]() Editado por trabañarru en 21-12-2021 a las 16:03. |
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#4
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![]() Venga txabales, desde este hilo quiero felicitar las navidades a todas esas personas que me animan a seguir con esta labor de transmisión patrimonial material e inmaterial que estamos realizando en este hilo. Que todos nuestros sueños se cumplan en este 2022, que encontremos una mar llena de peces, los vientos nos vengan siempre de popa y podamos llegar siempre a las balizas de fuera antes de que lo hagan las eventualidades que nos encontremos en el camino...... |
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#5
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| 4 Cofrades agradecieron a BotijoP este mensaje: | ||
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Voy a editar y publicar el único libro que hay sobre la mar y la pesca, escrito sobre la historia pasada y nunca contada desde el fondo de un rancho de proa, de un barco de pesca de mediados de los 60. ![]() ![]() |
| 4 Cofrades agradecieron a trabañarru este mensaje: | ||
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#7
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Yo matizo las palabras de Traba.
"Que todos nuestros señuelos cumplan este 2022" ![]() ![]() |
| 2 Cofrades agradecieron a Viruhu este mensaje: | ||
labascal (24-12-2021), trabañarru (24-12-2021) | ||
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#8
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Por cierto, y aprovechando jeje, ya he empezado a hacer las malutas siguiendo tus videos. De primeras ya e conseguido preparar los anzuelos. Ahora tengo que ir a por la rafia y montar unas pocas a ver que pasa. Y deseando estoy de tener tu libro entre las manos. Si es necesario me acerco a getaria y te lo recojo en persona |
| Los siguientes cofrades agradecieron este mensaje a stratosait | ||
trabañarru (26-12-2021) | ||
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#9
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Y esto sirve para todos los océanos templados del mundo. En cuanto a lo del libro ya se vera, estoy con el tema de las correcciones y la maquetación, la distribución que voy a tener también que hacer yo será a nivel mundial, saldrá del pueblo, de la comarca, de la provincia y del pais, ni intención es que este presente en todos los piases ( que suman unos cuantos) en los que tengo proyección mediática. Pero bueno, ya se vera mas adelante, los que queráis recogerlo en mano y firmado, y de paso intercambiar impresiones conmigo, ya sabéis donde encontrarme. |
| 4 Cofrades agradecieron a trabañarru este mensaje: | ||
Aitona Antxon (26-12-2021), stratosait (27-12-2021), Txantxangorri (31-01-2022), Xenofonte (26-12-2021) | ||
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#10
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| Los siguientes cofrades agradecieron este mensaje a ONTZIGABE | ||
trabañarru (26-12-2021) | ||
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#11
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![]() Aupa!! precisamente esta tarde ha tocado la corrección y edición del capitulo 20 " Aquellas salidas a bonitos de antaño", y apareces, aunque solo sea a pie de foto, jeje. Hay algunos capítulos en loe que he echado lagrimas de las de verdad, sobre todo en los que hablaba de la vida en casa, en el puerto, en el pueblo. Al leerlo imagino que también se emocionara mas de uno.. ![]() |
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#12
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ESto creo que ira bien aquí, desde un punto de vista de la preservación de ecosistemas marinos. ![]() Libro: Memorias de Un pescador de Cubierta. Capitulo 18 (integro) Recuerdos de un pescador de Cubierta. 18 BARCO PIRATA A PROA Esto también forma parte de nuestra memoria marinera, por el bien de las especies, de los fondos y ecosistemas marinos esperemos que esta clase de actuaciones, usos o costumbres antaño tan extendidas por ciertas flotas nunca más se vuelvan a repetir. Esto es según las leyes de la mar es lo más cercano que abre estado yo de un barco pirata, y digo lo de pirata pues tenía tapado, el nombre, folio, país de abanderamiento y puerto base, para mí al menos, y no soy ningún profano en la materia, el barco este resulto totalmente inidentificable. Es más, si tuviera que rellenar el cuaderno de bitácora yo habría puesto. " fecha, hora y posición real.., a día claro navegando con rumbo W 1/4 SW con una ligera brisa del norte nos encontramos en nuestra derrota con un barco en labores arrastre que llevaba todos los identificativos tapados, ya que no contestaba a requerimientos radiofónicos por el Ch 16 vhf, decidimos por precaución variar el rumbo 20º a babor, aumentar las rpm en 100 vueltas más y dejarlo pasar cuanto antes a una distancia prudencial, una vez cruzados de través y al ver que tampoco respondía a ninguna señal visual que del barco le hacíamos, decidimos continuar la derrota con el rumbo y velocidad inicial". Esto me parece que es lo que tocaba poner en el diario de navegación, pero es obvio que esta clase de situaciones no generaban ningún apunte en dicho documento oficial a bordo (tampoco nos molestamos ni en llamarle, ni saludarle, a estos era difícil cambiarles pesca por vino). Foto propia, tomada a mediados de los 80 en la plataforma continental francesa en algún lugar sin determinar al w de la desembocadura de la Gironde, de donde salíamos a aguas libres después de hacer cebo vivo para tunidos. Esto del pirateo, de la mano del furtivismo y de otras muchas irregularidades tanto en venta como en comercialización, formo parte de una serie de malas prácticas que se llevaron a cabo desde mediados de los 70 hasta bien entrados los 90, en ciertos puertos (muy localizados) a lo largo de la cornisa cantábrica por gente que hizo de una ilegalidad su forma de vida..... |
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