Que la Tierra es redonda, la élite científica lo sabía desde siempre. Otra es que el vulgo pensara otra cosa, o que en la edad media ese conocimiento quedase relegado a unos pocos códices guardados en monasterios.
Pero que la tierra es redonda, no solo se sabe desde antes de Cristo, sino que incluso se sabía su tamaño con bastante exactitud.
Eratóstenes, en el siglo II A.C. estimó el tamaño del globo terraqueo simplemente midiendo las sombras que deja el mismo bastón clavado el mismo día en la ciudad de Alejandría y en la ciudad de Siena, lo que permite calcular el ángulo del bastón respecto al sol, y por tanto la diferencia de latitud de ambas ciudades. Conociendo la distancia entre ambas ciudades en pasos, se calcula el tamaño de la tierra.
Este esquema refleja el elegante razonamineto de Eratóstenes:
