Vaya, ¿ya se acabó la tormenta?...
y yo que iba a contaros una bonita historia para tranquilizar los ánimos sobre unos desaprensivos que se dedicaban a maltratar a unas pobres plantas obligándolas a crecer en sus jardines según su criterio estético, forzándolas con abonos para florecer cuando a ellos les convenía, las estresaban posicionándolas en ordenadas hileras, algunas incluso violentadas a vivir recluidas en un solitario y pequeño tiesto para su capricho y personal disfrute. Pero si los muy desalmados hasta les arrancaban sus frutos para comer!! y ... no Natacha!!, con la maceta en la cabeza no... !! vale, vale, ya me callo.
De verdad creeis que es un montaje?

pues vaya... que ingenuo que llego a ser.
Mira, convencido de que era el fruto de meses, de años, de arduo entrenamiento y ferrea disciplin... que si, que si, que ya me voy.
Bona nit.
