Con todo respeto y sin animo de polemizar con nadie (que no está el horno para bollos) tengo por costumbre creerle a mi mecánico cuando me da las razones por las que mi coche falla.
También le creo a Jangada y a Biziberri cuando hablan de autoconstrucción en náutica y le creo a mi médico cuando me da su diagnostico respecto a mi salud. ¿Por qué no le creería a quien se ha ganado la vida como publicista cuando dice que los animales de un film están sometidos a stress???
También creo que lograr la sonrisa del prójimo es un acto maravilloso y es maravilloso que un cofrade comparta con sus camaradas lo que le ha causado gracia, pero son DOS temas diferentes ¿no?
