Cita:
Originalmente publicado por Bohemia
Mira, te voy a poner un ejemplo: Hay un cofrade en esta taberna, al que le cogí mucha manía por una intervención suya sobre mí , luego nos conocimos y me cogió cariño, pero yo no puedo dejar de odiarle, y llamarle de todo.... y asi se lo hago saber en cuanto tengo ocasión.
Le llamo el odioso, y encima él .... encantado!!!!
|
Si es quien creo que es... te diré como lo llamo yo: el misógino
Y parece que tampoco le molesta desmasiado
Y volviendo al dilema de Flavio, mi jefe nos llama a todos (sí todos, somos 30 señores y yo

) camaradas y lo encuentro muy, cómo diría... muy "reconfortante"
