Hola cofrades, Y una buena jarra, lo más fría posible.

Mi experiencia con la vela ha sido a lo grande. Después de las prácticas de habilitación a vela, que suelen ser muy formativas pero poco curradas, recalé a través de un colega en un barco de regatas impresionante: el Duende 52. La sensación de navegar con más de 8 nudos a poco que haya algo de viento es alucinanate. Y si te empuja una tormenta a 18 0 20 nudos alucinas mientras planeas - en youtube "Duende 52". Es como pasar del coche de autoescuela a un Ferrari.

Ni que decir tiene que el resto de cruceros se queda atrás en seguida. Eso si degustamos una maravillosas galletas durante el entrenamiento. La

cuando llegamos a puerto.
La sensación:


