entiendo perfectamente este sentimiento, hasta te diría que es normal. hay momentos que todos, solitarios o no, añoramos lo que no tenemos.
anímate a ir al puerto, ni que sea a echar un vistazo y ver a los amigos, a veces la imaginación nos juega malas pasadas y se nos hace una montaña algo que no lo es en absoluto. entonces cuando se hace el esfuerzo de pasar esa barrera, rollo "aquí estoy yo y esto no va a poder conmigo", ves que simplemente era un montaje mental en unos días de bajón.
un beso desde Barcelona
