Yo desconozco exactactamente hasta donde llega la responsabilidad del vendedor. Por ejemplo, si compro un coche y este tiene defectos, reclamaré al concesionario, pero supongo que es el fabricante quien finalmente tendrá que solucionarlo.
El concesionario que me vendió el barco, fue bastante poco profesional, y dejó el barco con un número de pequeñas chapucillas o cosas no acabadas que al contrario que KENOBI decidí solventar por mi mismo en vez de reclamar. Claro está que en mi caso todas ellas eran menores y solucionarlas tampoco implicaba mayor esfuerzo.
Lo que más me molestó fue la negativa del astillero a dar soporte al usuario final y referirse siempre hacia el distribuidor, que en mi caso ya no existe pues presentó concurso de acreedores. Me da la impresión de que en general a los astilleros (al menos los de barcos de serie) les hace falta un buen departamento de atención al cliente.
