![]() |
|
|
|
| VHF: Canal 77 |    | ![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
|
|
|
#1
|
||||
|
||||
|
Injustísimo Amor, ¿por qué así avaro
nuestros deseos concertar te antojas? ¿Por qué, pérfido, con placer tan caro en dos almas discorde amor alojas? No consientes que cruce el vado claro y al más ciego y mayor fondo me arrojas: dictas que a quien desea mi amor desame, y a aquel que me odia más, que adore y ame. Angélica a Reinaldo muestras bella cuando él todo fealdad cree ella que excede; cuando ella a él admiró y lo amaba ella, él a ella odió, cuanto odiar hombre puede. En vano hoy se atormenta y se querella; justo pago uno al otro así concede: lo odia ella, y el odio es de tal suerte que antes que a él querer, querría la muerte. Gritó altivo Reinaldo al sarraceno: «Apéate, ladrón, de mi caballo, que ver lo mío no sufro en puño ajeno y sé hacerlo pagar al que en tal hallo. También que esta mujer me des te ordeno, que fuera fiarla a ti grosero fallo. Tan perfecto corcel, dama tan digna no es cosa que a ladrón el cielo asigna.» «Mientes, si con ladrón mi honor laceras --no menos arrogante el moro brama-- que quien dijese a ti que ladrón eras diría más verdad, según tu fama. Y ahora se verá quien es de veras más digno del corcel y de la dama; aunque hablas de ella cosa fidedigna, y es que en el mundo no hay cosa tan digna.» Como suelen dos perros corajosos, o ya de envidia o ya de odio movidos, dentellando los dientes animosos con torvo gesto y más que ascua encendidos, venir a los mordiscos rabïosos con yertos cerros y ásperos aullidos; así al hierro entre injurias mano a mano llegaron el francés y el circasiano. “Orlando furioso” .- Ludovico Ariosto |
|
#2
|
||||
|
||||
|
Huye del sol el sol, y se deshace
la vida a manos de la propia vida, del tiempo que, a sus partos homicida, en mies de siglos las edades pace. Nace la vida, y con la vida nace del cadaver la fábrica temida. ¿Que teme, pues, el hombre en la partida, si vivo estriba en lo que muerto yace? Lo que pasó ya falta, lo futuro aún no se vive, lo que está presente no está, porque es su esencia el movimiento. Lo que se ignora es sólo lo seguro, este mundo, república de viento, que tiene por monarca un accidente. Gabriel Bocángel (1603-1658)
__________________
..mis sueños son mentiras, que algún día dejaran de serlo. |
|
#3
|
||||
|
||||
|
Ser el náufrago que esquiva toda playa.
Juan Bonilla La víbora del miedo, la víbora del miedo derrotado, mi calor y su frío. Y se queda en el pecho, anidada en la sombra hasta el amanecer. Ten paciencia conmigo. Porque el mundo es así, y vengo herido, ten paciencia conmigo. Luis García Montero Pero hoy, cuando es la luz del alba como la espuma sucia de un día anticipadamente inútil, estoy aquí, insomne, fatigado, velando mis armas derrotadas, y canto todo lo que perdí: por lo que muero. Angel González ![]()
__________________
El Capitán no es el Capitán el Capitán es el mar. (Jesús Lizano) ![]() ...NO CREAS TODO LO QUE PIENSAS... |
|
#4
|
||||
|
||||
|
Siempre fui, señor licenciado, de opinión que a los hombres que se casan los habían de llevar a la iglesia con campanillas delante como a los ahorcados, pidiendo por el ánima del que sacan a ajusticiar y habiendo de llevar teatrinos que los animasen. Más después que he visto esta materia de los maridos cuán en su punto está, soy del parecer que es el mejor oficio que hay en la república teniendo por acompañado el ser cornudo, gracias a Dios, que nos ha dejado ver tiempo en que es calidad y estoy sentido y aun avergonzado de parte de los que lo son de ver, que vuesa merced ande escondiéndose como afrentado de serlo. No me espanto que ahora es vuesa merced cornicantano y realmente se hallará atajado aunque se librará, con los besamanos y el ofrecerse: vuesa merced se hará a las armas como todos, y se comerá las manos tras ellos.
Por estas hierbas cumplo veintisiete años y siete días de cornudo y le prometo a vuesa merced que, mediante Dios, me ha dado mil vidas. Bien sé yo, lo que más sentirá vuesa merced es lo que quedarán diciendo cuando pase por las calles. No se le dé un cuerno aunque le sobren muchos que si da en sentirlo se podrirá y así hágalo gracia y si oyere tratar de muchos en algún corrillo diga de ellos peor y más mal que todos, que nosotros así lo hacemos y engordamos. Y esté cierto que nadie puede, aunque sea hombre de bien, decir mal de cornudos, porque nadie dice mal de lo que hace. ¿Debe de pensar vuesa merced que es sólo cornudo en España? Pues ha de advertir que nos damos acá con ellos y que se trata que como oficios se les señales cuarto aparte y calle, como hay lencería y pescadería, haya cornudería. No sé si hallará sitio capaz para todos. dichoso vuesa merced que es cornudo sólo en ese lugar, donde es fuerza que todos acudan, y no aquí que nos quitamos la ganancia los unos a los otros, tanto que si no se hace saca de cornudos para otra parte se ha de perder el lugar. ¿Cómo piensa que está recibido esto de cornudar? Pues ya se hace inquisición para casarse uno, que después de darles el dote se obliga a hacerse cornudo dentro de tanto tiempo y el marido escoge el género de gente con quien mejor le está: extranjeros, seglares o eclesiásticos, y ha de llegar el tiempo en que han de usarse en España conmaridos y se ha de llamar Junta de dos desposados y vacadas los barrios, aunque la sobra de mujeres se ha cogido tanto cornudo estos años que valen a huevo. Y es un gran señor de la profesión, que antes, cuando había en una provincia dos cornudos, se hundía el mundo, y ahora, que no hay hombre bajo que no se meta a cornudo, que es vergüenza que no lo sea ningún hombre de bien, que es oficio que si el mundo anduviera como había de andar se había de llevar por oposición como cátedra y darle al mas suficiente o, por lo menos, no había de poder ser cornudo ninguno que no tuviese su carta de examen aprobada por los protocornudos y amurcones generales. Haríanse mejor las cosas y sabrían los tales cofrades del hueso lo que habían de hacer. No hay cosa más acomodada que ser cornudo porque cabe en el marido, en el hermano, en el padre, en el amigo. Al letrado no le estorba el estudiar, antes le da lugar a la lección. ¿Cómo curaría ni visitaría el médico si estuviese siempre sobre su mujer y no diese lugar al cuerno? El da lugar a los oficiales para su trabajo y a nadie estorba. Pues en cuanto a honra: ¿quién no le regala?, ¿quién no le asienta en su mesa?, ¿quién no le presta ni le da? Pues si miramos a el provecho de la república, si no tuviera cornudos ¿qué hubiera de muertes, de escándalos y putos? Todo esto estorba uno de nosotros a quien llaman hombre de buena masa. Y realmente nosotros conforme a buena justicia siempre tenemos razón para ser cornudos, porque si la mujer es buena, comunicarla con los próximos es caridad y si es mala, es alivio propio. En otro tiempo eran menester razones, mas ya está tan negro el calificado que son escusadas las autoridades, porque aunque es verdad que en el primitivo cuerno hubo alguna incomodidad y pesadumbre ahora está esto muy asentado porque todas las cosas que han hecho mudanza y más ahora que hay casta de cornudos, como de caballos y está acreditado este oficio que verá vuesa merced que están aguardando a una puta ducientos dueños para cogerla como arrebatiña y alto a casar. He oído decir el otro día que se trataba de hacer cornudos reales, como escribanos y repartirlos por las calles para el buen despacho, con su rótulo encima como curiales, que diga: "aquí se despacha para Génova, Roma, Francia". No sé si pasará adelante, como también la nueva institución que me acaban de decir se trata para moderar las sedas, cadenas, diamantes y trencillos que gastan. De todo avisaré a vuesa merced como quien tan a pecho toma nuestra estimación o imitación. Vuesa merced se honre mucho y coma de todo y hable con todos y disimule y verá qué bendiciones me echa. Y entre tanto, para entretener y aprovecharse lea este discurso intitulado El siglo del cuerno y mándeme cosas de su servicio. A vuestra mujer beso la mano en habiendo vacante. Carta de un cornudo a otro ("El siglo del cuerno").- Francisco de Quevedo La verdad es que no conocía este escrito hasta hace poco. Estas cosas no las enseñaban en los colegios en mis tiempos. ![]() |
|
#5
|
||||
|
||||
|
Cita:
![]() bienvenida a tu hilo . . . tu es que no has ido al cole de los jesuitas, alli están todas las obras de este ex-alumno a disposición del alumnado . Este escrito forma parte de Casa de locos y otras prosas festivas, en las que no deja títere con cabeza, entre ellas también se encuentra el dedicado al ojo del . . . digo del tercer ojo, en fin, un repaso satírico y burlesco de su época, dichosa época, de la que quiso ser cronista. martini blanco (dulce) con vodka, dentro de un rato ![]()
__________________
![]() Quiero vivir la vida aventurera de los errantes pájaros marinos; no tener, para ir a otra ribera, la prosaica visión de los caminos. Poder volar cuando la tarde muera ... |
|
#6
|
||||
|
||||
|
Cita:
. Totalmente en serio. ![]() Claro que nos separa la edad y el sexo. ¿O crees que antes nos daban la misma libertad a chicos y chicas? |
|
#7
|
||||
|
||||
|
Cita:
Quevedo, joé, no era nadie el tío, pelín misoginin, se reía de todos y de él mismo, sólo le jodía que se rieran de él, así se definía en una carta cuando buscaba esposa, está en el mismo libro de antes: . . . Yo, señora, no soy otra cosa sino lo que el conde mi señor ha deshecho en mí, puesto que lo que yo me era me tenía sin crédito y acabado; y si hoy soy algo, es por lo que he dejado de ser, gracias a Dios nuestro Señor y a su excelencia. He sido malo por muchos caminos;y habiendo dejado de ser malo, no soy bueno, porque he dejado el mal de cansado, y no de arrepentido. Esto no tiene otra cosa buena sino asegurar que ningún género de travesura me engañará, porque todas me tienen, u escarmentado u advertido. Yo soy hombre bien nacido en la provincia: frasis que entenderá su excelencia. Soy señor de mi casa en la Montaña; hijo de padres que me honran con su memoria, ya que yo los mortifico con la mía. El caudal y los años siempre los referiré de manera que después la hacienda sea más, y la edad, menos. Los que me quieren mal me llaman cojo, siendo así que lo parezco por descuido, y soy, entre cojo y reverencias, un cojo de apuesta, si es cojo o no es cojo. Mi persona no es aborrecible ni enfadosa; y ya que no solicita alabanzas, no acuerda de las maldiciones y la risa a los que me ven. Ahora, que he confesado quién soy y cuál, diré cómo quiero que sea la mujer que Dios me diere en suerte. Yo confieso que, a no mandármelo vuecelencia, que fuera atrevimiento decir como quiere la mujer un hombre tal, que no habrá mujer que le quiera como él es. Desearé, precisamente, que sea noble y virtuosa y entendida; porque necia no sabrá conservar ni usar estas dos cosas. En la nobleza quiero la igualdad. La virtud, que sea de mujer casada, y no de ermitaño, ni de beata, ni religiosa: su coro y su oratorio ha de ser su obligación y su marido. Y si hubiese de ser entendida con resabios de catedrático, más la quiero necia; que es más fácil sufrir lo que uno no sabe que padecer lo que presume. No la quiero fea ni hermosa: estos extremos ponen en paz un semblante agradable; medio que hace bienquisto lo lindo, y muestra seguro lo donairoso. Fea, no es compañía, sino susto; hermosa, no es regalo, sino cuidado. Mas si hubiere de ser una de las dos cosas, la quiero hermosa, no fea; porque es mejor tener cuidado que miedo, y tener que guardar que de quien huir. No la quiero rica, ni pobre, sino con hacienda; que ni ella me compre a mí ni yo a ella. La hacienda, donde hubiere nobleza y virtud, no se ha de echar menos; pues, tiniéndolas, quien la deja por pobre es vilmente rico; y no las tiniendo, quien la cudicia por rica es civilmente pobre. De alegre o triste, más la quiero alegre; que en lo cotidiano y en lo propio no nos faltará tristeza a los dos, y eso templa la condición suave y regocijada con ocasión decente: porque tener una mujer-pesadumbre, más arrinconada que telaraña, influyendo acelgas, es juntarme un pésame de por vida. . . . Se pensó tanto llegar al matrimonio, a los cincuenta y cuatro años, que luego sólo le duró dos, después de tanto buscar así le fue. ![]()
__________________
![]() Quiero vivir la vida aventurera de los errantes pájaros marinos; no tener, para ir a otra ribera, la prosaica visión de los caminos. Poder volar cuando la tarde muera ... |
| Los siguientes cofrades agradecieron este mensaje a slocum | ||
Crimilda (08-09-2009) | ||
![]() |
Ver todos los foros en uno |
| Etiquetas |
| lecturas, literatura |
| Herramientas | |
| Estilo | |
|
|