A mi juicio, es preferible comprar más pequeñito, andar con holgura
economicamente y disfrutar de salidas cortas (max. 1 a 2 noches)
que comprar un barco más grande, tener presión económica
o no poder salir por tener que afrontar reparaciones costosas.
Aquí (Rías Baixas)
no te puedes imaginar la cantidad de "30+ pies " que nunca
se utilizan más que para salir unas horitas. El programa
inicial habrá sido de salir y pasar noches, pero en la realidad
el programa habitual se queda en "day-cruising".
Lo de "si la almiranta se sube a un 28 pies" me parece exagerado.
La mía se sube a un 21 pies y se lo pasa muy bién. Pienso que
hay que saber rizar a tiempo para que la tripulación presente
se sienta segura. Hasta mi suegra que tiene 73 años y no sabe
nadar (pone chaleco sin rechistar) sube y disfruta. Es cuestión
de mentalidad no de eslora.
Si andas corto de presupuesto mejor olvidarse de regatas,
ya que las velas minimamente competitivas cuestan un huevo,
las patentes que se deslizan mejor en el agua también, etc.
La tele en el barco: para mi es una heresía (opinión personal).
Ya en tierra tiendo a huir de la caja tonta como para escuchar
tonterías mientras paso la noche en el barco. Desde luego
no compraría una eslora más grande por este motivo!
Para la meteo tenemos la VHF!
Respecto al error de comprar uno demasiado pequeño pienso que
no hay barco definitivo. Un barco no es una casa con trés baños
y jardín. Un barco es para navegar y disfrutar de la mar.

