El tema salió en la charla teórica previa, de SOLE.
A diferencia de la automoción, en la que el vehículo puede estar trabajando en entornos con mucho polvo en suspensión, el aire marino es "limpio". No obstante, el poder de absorción de la admisión del motor es muy elevado, y más allá de la entrada del polvo ambiente, el filtro también impide la entrada de cualquier objeto con el motor en marcha (trozos de la espuma aislante, algún tornillo o brida sueltos, papel o plástico, etc) que podrían causar daños serios al motor.
Por esa misma razón recomendaron sustituir periódicamente también los de rejilla metálica, puesto que con el tiempo y las vibraciones, puede deteriorarse y romperse su carcasa de plástico.
Además un filtro de aire adecuado reduce la sonoridad del motor.
Aprovecho para agradecer también desde aqui a Victor, de SOLE DIESEL, la profesionalidad y simpatía que tuvo en todo momento con todos los asistentes.
