

Yo creo que en el Cantábrico son muy buenos marineros, no hay tanto dominguero como en el Mediterraneo (cuando digo dominguero, no me refiero a los que salimos a navegar los domingos, sino a los que salen a navegar buscando la linea continua o los semáforos). Supongo que la "hostilidad" del medio hace a los marineros más marineros. En ese sentido, una de las cosas que más me ha llamado la atención en alguna regata "larga" de las que hacemos en el mediterraneo (Ruta de la Sal, Ophiusa etc.), son las tonterias que se hacen en la linea de salida por "salir el primero". He visto abordajes con heridos, roturas de candeleros, palos desarbolados etc. por ganar unos metros en una regata de más de 100 millas, en las que se puede ganar o no por muchas razones, pero desde luego, la posición de salida es de las menos determinantes. Por el contrario, en la última Ophiusa, me quede perplejo ante la "lectura de la maniobra" que hizo un cofrade. Creo que el barco se llamaba Tagomago. Y digo el nombre, porque hago un reconocimiento a su patrón y a ese barco, de su buen hacer marinero. Supongo que a la vista del bajo nivel de algunos de los que participábamos, no tuvo ningún reparo en salir prácticamente el último. Es además un barco que debe tener muy bien sus 25 años. Y lo que fue un placer, es verlo remontar uno a uno a todos los que se habían "peleado" en la linea de salida. Su "maniobra" fue espectacular. Sus bordos eran concisos, cortando el mar como con bisturí. No se en que posición llegó. Solo sé que algún dia, me gustaría maniobrar mi barco como hace el Tagomago. Poder observar la maniobra del bordo, la más elemental de todas las que hacemos los traperos, sabiendo exactamente, primero cuando hay que bordar, segundo, cual es la caida de rumbo, y por supuesto la sincronización que se hace de los movimientos de escotas y demás, fue todo un placer. También es todo un lenguaje de maniobra, esto del bordo.

