En los vehículos terrestres es común tener que cambiar la tapa de la bomba inyectora por la que pasa el eje del mando de gases (según modelos), ya que el uso que se hace de esos motores implica continuos movimientos de ese eje (al contrario de nuestros barcos, con los que solemos navegar a piñón fijo), y antes o después suele morir la junta tórica, provocando una pequeña pero continua fuga de gasoleo. Yo he tenido ese problema con dos Peugeot, un 309 y un 605, y en ambos rondando los 300.000 Km. Se viene hablando de un tiempo a esta parte de que en todos los combustibles díesel las refinerías están añadiendo un pequeño porcentaje de aceites vegetales que pueden llegar a saponificarse en el circuito, y que por ello pueden llegar a averiar las bombas e inyectores. No sé si es cierto o es una leyenda urbana, pero suelo ser excéptico a estos rumores. Y por otra parte, en la refinería de Cepsa en La Rábida (Huelva), no he visto nunca entrar a los de Koipe (a los de Heineken, si).

