

Felicidades cofrade, juntos tú y tu almiranta habéis demostrado la sangre fría, capacidad de pensar, decidir y sobreponeros al miedo y el peligro que entraña echarte al mar en una rompiente. No quisiera verme nunca en una situación así porque se me ponen los pelos de punta de imaginaros allí. Sí señor, templanza y valor son las palabras...

. Y para colmo, se añaden los temidos problemas administrativos y con el m iedo en el cuerpo volver a echaros a la mar en precarias condiciones

.
Ahora pasado ya el trago, debéis iros a celebrar una cena tranquila...muy tranquila y celebrar que habéis salido indemnes y brindar juntos por una nueva salida.
¡¡ Va por vosotros...


!!