Con independencia de quien gane las próximas elecciones, siempre hay un despertar económico el día después y es lógico. Si tengo un proyecto de montar una empresa con unos socios, esperaré al 20 N para hacerlo. De esta manera estoy seguro de tener durante cuatro años a los mismos interlocutores en el Gobierno. Esto supondrá un despertar de la economía que los ganadores de las elecciones atribuirán pública y reiteradamente a la confianza de los empresarios en su programa de gobierno. Esto lo han hecho en el pasado y lo seguirán haciendo en el futuro.
De todas maneras, de cara al exterior, un cambio de presidente será bien recibido, vista la imagen que el Sr. Zp daba. Da lo mismo que el nuevo presidente sea Rajoy, Rubalcaba, Llamazares o incluso Sanchez Gordillo. El cambio hará que "baje el pan y suba la bolsa". Pero esto será pasajero. Habrá que dedicar los esfuerzos a frenar el despilfarro y relanzar la economía productiva.
Esperemos que sepamos hacerlo.
