Paternidad, crisis, cambio de trabajo, venta de barco, otra paternidad... Si, estos últimos años han sido moviditos, no ha habido tiempo para aburrirse no...
El "Potolito" se abanderó bajo pabellón Español y poco después fue vendido... Tanto esfuerzo pa na!. Me consta que el nuevo patrón lo disfruta mucho bajo el nombre de "Mikanao". Mientras, yo, me tengo que consolar viendo los toros desde la barrera muriendome de ganas de volver a salir a jugar con el viento y el mar...
No conozco temporal que tras su paso no haya traído la calma. Seguiré mirando al mar desde el puerto a ver si la distingo llegar y salgo a recibirla. En nada vuelvo a sentir la caña entre mis dedos, en nada organizo una buena tripulación para afrontar nuevos proyectos, en nada me dejo llevar por los grumetes que subieron a bordo sin preguntar si podían o no...
Gracias por seguirme!
Potolito
