Pues lo mío fue un rebote certero.
Trabajé en Estados Unidos como monitor de campamento 5 veranos seguidos y un periodo en invierno. Dominaba la natación y el buceo, remaba, kayak, piragua, e incluso me gustó el esquí acuático de modo que me saqué la habilitación para llevar la lancha. (Si, yo tengo el título USA

pero no presumo de mis orígenes de tractorista

).
Un fin de semana de asueto, varios monitores nos fuimos a perrear con los veleritos "Butterfly", unos 4m. con vela cangreja y botavara de 30mm. de diámetro. Lo flipé. Misteriosamente, yo que no había navegado nunca era el más rápido. Se ve que cogí la onda de "hacer banda" y con mis casi 90 kilos de entonces (puro músculo

) el velerito volaba.
Al cabo de dos años sin más navegación que lo que se ve desde la playa en verano, cayó en mis manos "Eh, Petrel", de Julio Villar. Ese es mi mentor.
Al año siguiente ya tenía mi pastinaca, que me duró 10 años mientras ahorraba para el premio gordo, que llegó hace dos años. Veneno puro. Entre Julio Villar y el viento, otro más a La Taberna de los Vientos.
