Yo creo que los Irlandeses lo decían con un poco de desprecio - es cierto- pero tambien con admiración. Nuestros paisanos podían pescar delante de sus narices, en embarcaciones lastimosas, sin que ellos se atrevieran.
Algo parecido ocurrió con el fletan y los canadienses. Les enseñamos a pescar a mil brazas y cuando aprendieron, nos hecharon. Los fletaneros ya tenían barcos de hierro, pero habían desarrollado una tecnológia especifica y ademas, no corrían a refugiarse cuando las cosas se ponían mal.
No fueron los armadores los que presumían de barcos malos, sino los que envidiaban el coraje de nuestros marineros.
No hay que sentirse orgullosos de aquellos barcos que costaron muchas vidas, pero lo de los hombres de hierro, creo que podria entenderse en el mismo sentido que le das al valor de aquellos irrebatibles que mencionas.
Un abrazo

