![]() |
|
|
|
| VHF: Canal 77 |    | ![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
|
#1
|
||||
|
||||
|
De los creadores de grandes clásicos como el aeropuerto sin aviones, el tren de alta velocidad sin pasajeros y el centro cultural sin programación, llega ahora su gran éxito de crítica y público: el puerto deportivo sin barcos y la autopista de peaje sin vehículos.
El puerto deportivo sin barcos Laredo es una villa cántabra que últimamente, entre otras muchas peculiaridades destacables (2), ha sido conocida por haber aparecido citada como la segunda población española de más de 10.000 habitantes donde mejor se vive y por tener inaugurado desde hace más de diez meses un nuevo puerto deportivo con 785 amarres en el que no fondea ningún barco. Con un gran manejo de los tiempos, justo al límite de lo permitido por la Ley Electoral, el Presidente del Gobierno de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, inauguró el 26 de marzo de 2011 el nuevo Puerto de Laredo. Siempre con discursos cargados de denso contenido político, Revilla declaró estar “más feliz que si Berlusconi me invitara a dar una vuelta con esas amigas por el mar” porque aquel iba a ser “un referente en el Cantábrico”. Bueno, si como referente quería decir “del que más se va a hablar”, tengo que reconocer que tenía toda la razón. Pero ¿por qué se da esta situación? ¿Cuándo atracarán los barcos? Antes de abordar estas preguntas de respuesta incierta (aunque, como sospecharán, los tiros apuntan al sucio dinero), daré un repaso a la cronología de los acontecimientos. A mediados del año 2001 comenzó la tramitación del expediente con el inicio de la redacción del proyecto básico. Cuatro años y medio más tarde se firmaba un contrato entre el Gobierno de Cantabria y una UTE de empresas denominada Marina de Laredo mediante el cual esta última se iba a encargar de la ejecución y explotación de un nuevo puerto que aunase la ampliación y mejora de la dársena pesquera con una nueva zona deportivo-recreativa. Esta modalidad de contratación se denomina “concesión de obra pública” según la cual, además de ejecutar el proyecto, el adjudicatario se hace cargo de la explotación de toda o parte de la obra por un periodo de tiempo estipulado. En el caso del Puerto de Laredo, la concesionaria tendría a su cargo la nueva zona deportivo-recreativa durante un plazo de 40 años, con unos precios para los atraques fijados por contrato. ![]() Ya hemos dicho que Laredo ha sido reconocida en un estudio por su gran calidad de vida. Y no solo eso: su ubicación a menos de 50 minutos en coche de Santander y Bilbao (y sus respectivos aeropuertos internacionales), su interminable playa, la existencia del Real Club Náutico de Laredo, que con regularidad organiza competiciones de vela de carácter internacional —y que se sobreentendía que se iba a trasladar (3) a estas nuevas instalaciones—, y la tramitación de un Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) que iba a permitir la construcción de 14.000 nuevas viviendas (no hay que olvidar que estamos hablando del año 2005, todavía buenos tiempos para el ladrillo), daba a entender que la explotación del puerto deportivo iba a ser un negocio muy lucrativo. Con estas expectativas empezaron oficialmente las obras con la firma del contrato en diciembre de 2005. Pero en poco más de un año llegó el primer revés: el PGOU fue tumbado por la consejería de Medio Ambiente del Gobierno de Cantabria, en una maniobra sorprendente dado que el Gobierno de Cantabria compartía el mismo color político que los máximos mandatarios del Ayuntamiento de Laredo (el Partido Regionalista de Cantabria en coalición con el PSOE). Y a finales del 2007, un temporal en el que se midieron olas de hasta 12 metros, se llevó parte del espigón norte que estaba en obras y que, evidentemente, hubo que reconstruir (con su consiguiente sobrecoste). No todo fueron malas noticias: en agosto de 2008 el Gobierno de Cantabria anuncia que se modifica la distribución interior del Puerto al parecer respondiendo a las demandas de la Cofradía de Pescadores local (cambiando la ubicación de la dársena pesquera) y de paso, obteniendo unos 150 atraques más, para regocijo de los concesionarios: mayor superficie de lámina de agua, menor obra civil; más superficie explotable, menos coste de ejecución. Un mes después, sonó el pistoletazo de salida oficial a la crisis financiera mundial con el hundimiento de Lehman Brothers. Así que de golpe y porrazo se unieron el comienzo de la crisis financiera, el pinchazo de la burbuja inmobiliaria, la paralización del PGOU de Laredo (y su posterior reducción a la mitad de las viviendas inicialmente previstas) y un buen temporal. Una serie de catastróficas desdichas. Marina de Laredo debió pensar que no había enviado sus atraques a luchar contra los elementos, por lo que no es demasiado aventurado asumir que llamó a la puerta del Gobierno de Cantabria pidiendo sopitas. El gobierno de Revilla reconoció en cierta medida las reclamaciones del concesionario, porque prometieron una compensación; para ser exactos, una cuenta de compensación de 28 millones de euros a pagar en varios años y que fue firmada a finales de abril de 2011, apenas un mes antes de las elecciones autonómicas en las que la mayoría absoluta del Partido Popular acabó con los 8 años de presidencia del regionalista. La escena es fácilmente imaginable: llega el nuevo equipo de gobierno a su trabajo y, haciendo balance de las cuentas, se topan con el Puerto de Laredo. Se encuentran con que fue adjudicado por 64,4 millones de euros, aunque el día de la inauguración se anunció la cifra de 77,2 millones como el coste de las obras, 12,8 millones de sobrecoste (un 19,87% de incremento presupuestario)… a los que hay que sumar esa cuenta de compensación que estaba de medio tapadillo, esos 28 milloncejos (43,4% respecto a la adjudicación) que se había comprometido el anterior gobierno a abonar para poner en funcionamiento una obra que se consideraba pagada. Evidentemente, el PP puso en manos del servicio jurídico dicha cuenta y finalmente se ha declarado ilegal; lo que sin saber mucho de lenguaje burocrático viene a ser que, los 28 millones, naranjas de la china. A la vista de este panorama, Marina de Laredo debió echar unos números y filtró que iba a pedir la resolución del contrato de concesión. Y hasta hoy. Mientras, los pantalanes languidecen, flotando y pensando qué han hecho mal para que ningún barco quiera arrimárseles. ![]() via JotDown http://www.jotdown.es/2012/02/infrae...frautilizadas/
__________________
Todo largo camino comienza con un primer paso... |
|
#2
|
||||
|
||||
|
Buenos días:
me parece muy aclaratorio tu correo acerca del nuevo puerto de Laredo, y tambien creo que es una pena que ese puerto tan bonito y tan moderno este sin usar debido a las causas que sean. Por cierto, he oído en Santoña esta fin de semana que iban a aplicar la Ley de Costas al Club Náutico de Laredo (el de toda la vida) y posiblemente tuvieran que derribarlo. ¿Tendrá algo que ver todo esto que expones y sería una manera de "forzar" la explotación del nuevo puerto...? Un saludo |
|
#3
|
||||
|
||||
|
Me parece que este Hilo esta ya fuera de lugar. Hay dos hilos abiertos sobre el mismo tema en los que incluso se comentan los precios del puerto.
No obstante podeis mirar esta cita del Diario Montañes: http://www.eldiariomontanes.es/v/201...-20120505.html Por otro lado, la noticia de lo del R.C.N. de Laredo tambien lleva unas semanas publicada. Aqui teneis algo: http://www.europapress.es/cantabria/...416180055.html Espero haber servido de ayuda. |
|
#4
|
||||
|
||||
|
Ron en vaso bajo para todos
![]() Ya hay barcos atracados a los pantalanes nuevos de Laredo, al menos este sábado 19 de Mayo, unas 8/10 embarcaciones; es de suponer que estén con los trámites y haya armadores que estén esperando a primeros de mes Buena proa |
![]() |
Ver todos los foros en uno |
|
|