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| VHF: Canal 77 |    | ![]() |
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#25
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para tod@s Lo siento. He estado un poco liado; ahora termino con esta última entrega.![]() Pero… ¿para qué necesitaban los fenicios constituir formalmente, y por primera vez en la historia del mundo, una marina de guerra? ¿No eran unos pacíficos comerciantes que se ganaban la vida con el trueque de puerto en puerto? ![]() Esa es la imagen colectiva y lo repito otra vez; los fenicios no siempre eran así. Ya dijimos antes que no eran las Hermanitas de la Caridad. Dejemos que el historiador romano Pomponio Mela los sintetice así: "Fenicia fue ilustre por los fenicios, raza de hombres hábiles y bien dotados para los oficios de la guerra y de la paz; ellos inventaron las letras y otras obras de literatura y de las artes, como recorrer los mares con naves, combatir sus escuadras y gobernar a los pueblos, así como el despotismo y la guerra." Homero,en La Odisea, también les canta: "He aquí que vienen los fenicios, hombres famosos por sus naves, bandoleros codiciosos, portadores de innumerables fruslerías en sus negros barcos..." Lo mismo eran crueles piratas o hábiles comerciantes, mercaderes con estafa o divulgadores de cultura y ciencia, astutos hombres de negocios o grandes e intrépidos navegantes, embajadores del vino ó chantajistas aventajados. Sea como fuere, tenían claro algo que ha pervivido hasta hoy: la guerra, la presión de la fuerza y la protección de sus mercaderías ante los piratas eran necesarias para hacer buenos negocios y ellos se emplearon con ganas diseñando un barco para este cometido. Por lo pronto el casco no tenía nada que ver con los gaulos o los hippoi que hemos visto porque eran de líneas estilizadas y alargadas a modo de huso por lo que desarrollaban gran velocidad. Desarrollaron un tipo de galera con una eslora que normalmente medía cinco veces la manga pero había otras, cosa inusitada en la fecha, (porque estamos hablando del VIII a. C.) que lo hacían hasta ocho veces la manga; desarrollo que sólo podemos apreciar siglos atrás, en las galeras del Renacimiento. La proa era recta y debajo de sus acostumbrados ojos intimidatorios, concretamente en el canto de la roda de estos aparentemente delicados cascos, aparecía un apéndice, al principio de madera y que acabó forrado de bronce, que emergía a ras del agua y que usaban para embestir a las embarcaciones enemigas como un ariete: había nacido el espolón que ha perdurado en uso hasta el siglo XIX como arma de guerra. ![]() Ya habíamos comentados que a vela, con su aparejo redondo, sus barcos podían navegar bien con vientos largos: empopadas y casi por la aleta; pero a un largo ya se navegaba con apuro y no hablamos con viento del través que era una maniobra muy arriesgada. En una batalla, con sus cambios bruscos de ruta para atacar, espolonear o para evitar ser agredidos, estos inconvenientes de la vela tenían que ser evitados por lo que los barcos se desarbolaban y la propulsión de los mismos quedaba asegurada con el motor de los remos. Y ya se sabe que para disponer de mayor número de remeros había que pensar como instalarlos a bordo sin desmadrar el diseño. Primero empezaron haciendo barcos los suficientemente largos para meterlos, después lo suficientemente mangudos y altos para colocarlos en ordenes de cubiertas superpuestas; primero birremes y más tarde en trirremes. Estamos hartos de ver esos barcos en versiones griegas y romanas pero fueron los fenicios quienes le dieron su sello porque con su astucia naval diseñaron un suplemento de madera (que después inventaron los griegos y le dieron el nombre de parexeiresia) que se colocaba en el costado exterior para soportar el último orden de remos para de este modo no aumentar la manga de los barcos. El barco de guerra más corriente era la pentecontera que tendría unos vienticinco metros de eslora y como su nombre indica cincuenta remeros, veinticinco en cada costado; estos remeros normalmente eran originarios de Sidon y Arwad que tenían una envidiable complexión atlética, y eran libres y orgullosos de su profesión, por lo que en combate, no podían compararse con los remeros esclavos de sus contendientes. Para el manejo y dirección de la pentacontera , aparte del capitán el piloto ,el segundo y el flautista que marcaba el ritmo de los remos, sólo necesitaban siete marineros. En la cubierta de popa o en la de proa , que va por modas,se construía un castillo elevado rodeado de escudos donde se protegían en el combate los arqueros. Estos barcos, que eran como un anuncio para que sus enemigos supiesen a los que se atenían si atacaban a alguno de sus barcos o puertos, navegaban en todos los meses micénicos del ciclo lunar; pero lo hacían costeando por su poca capacidad de almacenamiento. A partir del siglo VII a.C. ya empleaban el trirreme o triera que ya embarcaba a ciento ochenta tripulantes. Milagrosamente el casco no medía más de treinta y seis metros así que ¿cómo metían ochenta y cinco remeros por cada costado? La solución parece obvia pero a nadie se le había ocurrido antes : los remeros no estaban dispuestos en línea sino superpuestos en tres filas desiguales y así no se estorbaban bogando el barco era menos alto y menos largo. Elemental. ![]() Antes habíamos hablado de las hipozomatas ¿os acordáis?. Eran esos cabos que corrían de proa a popa para atirantar el casco imitando a los tortores egipcios. Pues los fenicios no los habían olvidado porque cada trirrema llevaba 4 gruesas hipozomatas que pesaban cada una más de 100 kilos que daban una tensión de veinte toneladas necesaria para que las estachas aguantara el quebranto y el arrufo que podrían producir el fuerte oleaje o las varadas en tierra al casco y es que lo tenían todo previsto. Hemos visto en el cine la representación de una guerra de galeras. Hemos comentado en otro hilo la típica de la pelicula de Ben Hur. ![]() en la que vemos al barco enemigo acercarse a toda mecha para hundirle el costadocon el espolón entre la desesperación de los encadenados remeros. Pero en realidad la maniobra que perseguían era la de diekploos que consistía en pasar entre dos naves rompiendo las líneas que se formaban de naves contrarias, ciar rápidamente para atacar por la vulnerable popa. Un barco sin timón o con los remos quebrados era una embarcación inútil. Otra vez elemental. El ataque por el costado, que se llamaba periploos , era una acción,que también se usaba pero estaba pasada de moda poque para ser efectiva requería a toda la tripulación porque en el momento del impacto todos corrían hacía proa para hundir el espolón y luego todos corrían hacia popa para liberarse. Así , con este poderío, los fenicios establecieron una serie de reglas sobre los barcos y la navegación que ha pervivido hasta nuestros días y que actualmente se conoce como derecho marítimo . ![]() Pero todo tiene su fin ; Ciro el Grande, en el 538 a.C., conquista el territorio que engloba Fenicia y los dedicaron a construir la flota a los reyes de Persia hasta que llegó Alejandro Magno que acabó con el cuadro helenizándolo todo. ![]() Quiero terminar el hilo con una información científica pues ya sabeis como me gusta mezclar una cosa con otra. Un grupo de genetistas del proyecto Genographic y a través del estudio del cromosoma Y de una serie de personas ,han descubierto que los fenicios, no solo dejaron su huella histórica y cultural sino también la genética. Por lo visto de las regiones que ocuparon los fenicios, uno de cada 17 habitantes tiene raíces fenicias por parte de su línea paterna directa. Total que al final todos primos. ![]()
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