
Vázquez Figueroa en una de sus novelas (¿cienfuegos?), cuenta que el prota después de cargarse al señorito que pretendía ultrajar a su hermana se ve obligado a retirarse a El Hierro.
En esta isla, al parecer poco habitada, inhóspita y carente de agua dulce, nuestro amigo se proveía del líquido elemento con una cafetera que llena de agua salada producía agua dulce al momento. Eso sí, seguro que sabrá a rayos y habrá que poner la cantidad adecuada y saber cortar en el momento preciso.
Me comprometo a probarlo y contaros que cara ponen mis periquitos al hacer de conejillos

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A mi el médico (buen amigo) me ha dicho que si bebo agua que esta sea de calidad, si no experimentaba en carne propia.

Ronda de agua sin dientes y unas cazallitas para hacerla pasar.
Bon Vent!!