
Cuando un hombre dice que ama la mar,esta amando l ilusion de dominarla,el orgullo de su habilidad,la dedicacion a navegar,pero no la mar en sí misma. Se puede estar conmovido por su belleza o su grandeza,o aterrorizado por su inmensidad y poder de destrucción,pero no se la puede amar del mismo modo que no se puede amar a la atmósfera o a las estrellas en el espacio exterior.
Bueno esta es tambien una forma de verlo y,como casi todo,dependerá del color del cristal.
La cita por cierto es de una brillante mujer con un buen par de webs.

para todos.