Si admitimos que el innombrable es a un velero lo que un carro del supermermercado a un automóvil, tampoco está tan mal...
Cuándo en los anuncios del importador se leía "... gane regatas"... me quedaba con la duda de si ya se permitía poner su potente motor en marcha sin penalizar, o de si era la lancha mejor concebida para echarse unos traveses a vela.
Evidentemente hay que ser tolerante con la disparidad de gustos, y desear a sus felices propietarios que lo disfruten al máximo.
Unas

birras a mi cargo