Coincido con el mensaje que precede, el cabo debe incidir perpendicular al tambor, y a poder ser a media altura para que no haga madeja arriba o abajo del mismo y se salga.La instalación de una polea en el lugar y altura precisa permite conseguir el ángulo de tiro adecuado.
Otra causa posible es que el cabo esté excesivamente reseco, sucio y salado. Si se lava con agua dulce y jabón en un cubo y se le añade una dosis de suavizante, se adapta con mejor facilidad al tambor.
Una forma de probar si el problema está en el cabo es mojarlo antes de que se enrrolle para que coja soltura y pierda rigidez. Si enrrolla sin dificultad, se lava y problema resuelto, y si el cabo ha perdido las características originales y se mantiene rígido, lo apropiado puede ser sustituirlo por uno nuevo.Muchos meses expuesto al sol, a la humedad y el salitre lo deterioran sin la menor duda.
Saludos cordiales
