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| VHF: Canal 77 |    | ![]() |
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#10
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En la edición de 1988, el monocasco de Nueva Zelanda era el único DESAFIANTE, el defensor era el catamarán Stars & stripes de Conner.
Fue el único desafío porque, al igual que en la última edición, la competición surgió de los tribunales, del veredicto ante una demanda. Por otro lado, "Nathanael Herreshoff construyó hace 137 años el primer catamarán de regata, el Amaryllis. Pese a sus brillantes prestaciones, fue injustamente marginado en su tiempo. En junio de 1876 y según las crónicas de la época rescatadas por el diaro Examiner, durante la celebración del centenario de la independencia de los Estados Unidos, los neoyorquinos que presenciaban la regata Centennial se quedaron boquiabiertos al ver uno de los participantes de la prueba. Era un barco drásticamente diferente al resto, con dos cascos simétricos muy finos, dos timones y un puente de mando suspendido en el aire. Pero sobre todo destacaba por su endiablada velocidad. La extraña embarcación superaba tan rápido a sus rivales que éstos parecían estar fondeando. Por supuesto, aquel artilugio flotante fue el primero que cruzó la línea de meta. Era la presentación en sociedad del Amaryllis. Ampliar fotoHerreshoff, que entonces tenía 28 años, había conseguido previamente que su nueva embarcación fuera validada por el Comité de Regatas. Sin embargo, tras su insultante exhibición, muchos de los armadores rivales protestaron al considerar que el Amaryllis no era un yate, esgrimiendo que no se podía pernoctar a bordo. Su creador no daba crédito a la denuncia colectiva y, señalando el toldo que había colocado en la botavara, espetó: "Para aquellos que están verdaderamente enamorados de los deportes acuáticos la tienda de campaña ofrece suficiente refugio; si alguien quiere tener un camarote, está claro que no quiere un catamarán". Los responsables del New York Yacht Club, entidad de la que Herreshoff fue uno de sus fundadores, le entregaron un certificado declarando que el Amaryllis era el barco más rápido del mundo pero, al mismo tiempo, lo descalificaron de futuras pruebas náuticas. Para siempre. Una prohibición que cayó en ese catamarán de poco más de 10 metros de eslora y a cualquier otro multicasco que intentara navegar en un campo de regatas. Aunque desde entonces el ingeniero naval continuó trazando y construyendo catamaranes a los que iba incorporando mejoras, ninguno fue aprobado. Sin ese miedo a esas embarcaciones raudas y de extraño comportamiento, la historia del deporte de la vela y en concreto de la Copa América podría haber tomado un rumbo radicalmente diferente" Fuente: http://nauta360.expansion.com/2013/0...363362195.html |
| Los siguientes cofrades agradecieron este mensaje a otro charlie | ||
Er_taloN (10-05-2013) | ||
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