O no se dieron cuenta o menuda panda.
En junio, fondeados en Espalmador, el cobrador se quedó sin motor en la auxiliar (la tripulante de un superyate, muy mona pero poco hábil, le había tirado un cabo directo a la hélice


) y al minuto tenía dos auxiliares "auxiliando" (la nuestra y la de otro barco). Y eso que era el cobrador

y no había peligro...
El pobre patrón del yate causante del estropicio (la tripulante era hija del dueño) no podía ayudar porque tenía una ciática que no se podía mover. Mi co-patrón se acercó a darle un masaje (hubo un rato en el que no se les vio y, aunque dijo lo del masaje, al resto nunca nos ha quedado claro del todo qué hicieron allí dentro


).
En mar como en tierra no entiendo la falta de camaradería.