Si dentro de la cavidad del escape húmedo hay aire frio, y al poner en marcha el motor los vapores del escape son cálidos, es lógico que durante los primeros minutos salga condensación. Los escapes de los coches en frío hacen exactamente lo mismo y de ahí que los silenciosos acaben oxidados y podridos, más si se hacen trayectos cortos en los que el fenómeno se repite.
Si el motor no ha sufrido ninguna subida anormal de temperatura y si poniendo la mano a la salida del agua de refrigeración ésta no te quema, no veo la menor razón por la que hayas tenido la menor avería.
Por otra parte es frecuente que el agua de refrigeración se acumule en el silenciador y súbitamente el escape la expulse de golpe y luego tarde un tiempo hasta soltar el próximo vertido. Ello es más frecuente con el motor a bajo régimen.
Llevar el rodete o turbina en condiciones y asegurarse de que el motor refrigera adecuadamente es en todo caso esencial.
Saludos cordiales
