"Manos que no dais, ¿que esperais?", es un viejo refran que solía decir mi queridisima abuela materna, yo también me pregunto, que dimos para poner fin a una crónica anunciada con tanta antelación, con la adjudicación de estos hoteles flotantes? Soy el primero en alegrame y pedir masa carga de trabajo para estos y para todos los astilleros, incluidos lo mejicanos. pero me gustaría saber que dimos los gallegos, los españoles o los europeos a cambioen esto.
Lo sabremos, todo será cuestión de esperar
