El último mono estuvo hace algunos añitos en la Bretaña francesa y, como bien dicen, es práctica habitual. Las mareas son un espectáculo (en los pueblos pequeños, casi rigen la vida de la gente) y no es raro llegar a un puerto, hasta los topes de pequeños veleros flotando normalmente, entrar a comer en algún sitio, y al salir,

alucinar con que el agua se ha ido y están todos pinchados. (Y de camino, mucha gente le pega un repasillo al casco)
Como curiosidad, en mi First 25, en el casco hay un pequeño herraje en cada banda, que tras preguntar mucho encontré que sirve para colocar los puntales de varada.
Y como otra curiosidad, si os fijais, en Puerto Sherry, en uno de los laterales del astillero, hay una fila de boyas amarillas que marcan un muelle de mareas (que por cierto, jamás he visto que se haya usado). El barco se coloca con la marea alta y al bajar se queda sujeto con las amarras al muelle y apoyado en su quilla. Para darle un vistazo o un repasillo al casco sin tener que sacar el barco... más ecológico y tradicional... una pena que no se use.