Pues el dinero mejor gastado que recuerdo. Quedamos a pie de barco y en un par de horas cambio completo de la jarcia del barco. De floja y descuidada a la tension adecuada y unos palos con sus curvatura correcta. Y eso que Chente tuvo que luchar a brazo partido con unos tensores mal mantenidos. Una verdadera leccion de como hay que cuidar una jarcia y ahora a disfrutarlo. El barco es un queche y no es rápido, pero seguro que medio nudito más le cae. Gracias Chente.

__________________
No he de callar por más que con el dedo, ya tocando la boca o ya la frente, silencio avises o amenaces miedo