Siempre me he preguntado el porque hasta hace bien poco los bancos de la bañera, además de bajos en la espalda, se diseñaban en ángulo recto....
Parece de toda lógica que con las horas que se pasa en la bañera, a cualquier diseñador pudiera pasársele por la cabeza hasta que punto no es lo mismo poder apoyar la espalda en una superficie alta e inclinada antes que clavarse las brazolas en los riñones...
Si observamos como era la bañera del Joshua de Motessier, o incluso el Penduick II dee Tabarly de los años sesenta, a la usanza de la época, no es difícil imaginarse lo agotador que debía ser pasar semanas o meses sentado en un banco de tales características sin apoyos.
Hago éste comentario porque me sorprende que llevando el hombre miles de años surcando los mares, sólo como quien dice hace cuatro días se ha pensado mínimamente en la ergonomía en el diseño y en una cierta comodidad a bordo.
Saludos
