ANPPER tendrá que transformarse.
Igual nos ocurrió en Euskadi con Itsasamezten, que era la Asociación Vasca de Capitanes de Yate, y ahora es la Asociación Vasca de Capitanes, Patrones y Navegantes.
ANPPER tendría, si la reforma sigue adelante, que pasar a ser Asociación Nacional de Habilitados Profesionales de Embarcación de Recreo. Y podría acoger a todos los habilitados para el ejercicio profesional. Evitando un posible elitismo y una división en múltiples asociaciones según el título que se posea.
Sería una forma de ampliar el peso de dicha asociación, al representar a mucha más gente que trabaje con esos títulos.
Pero conociendo este país, seguro que ocurre lo contrario.
