En general, en España, incluido el País Vasco, la mayoría de propietarios de embarcaciones de recreo no quiere regulaciones. Casi todas son pequeñas embarcaciones de escaso valor, y si les obligan a amarrar en un puerto con pantalanes, agua , luz, vigilancia, etc., el costo anual es casi más que el valor de la embarcación. La comodidad se vuelve excesivamente cara.
En casi todos los puertos hay unos usos y costumbres consolidados a lo largo del tiempo, y el siempre escaso espacio se suele organizar para que quepan el mayor número de embarcaciones posible. Generalmente sin costo, o con un costo mínimo de mantenimiento de los fondeos. Estos fondeos no tienen autorización de Costas, pero son consentidos por la inacción administrativa.
Ocurre que hay empresas que están interesadas en que todo esto no siga adelante. Y también propietarios de embarcaciones más valiosas que pueden permitirse el pagar más, y que quieren utilizar esa lámina de agua.
Y los políticos, ya se sabe, cuando tienen que optar entre satisfacer a distintos grupos ciudadanos, siempre acaban favoreciendo a........quien más les aporta, no precisamente votos.
