Como anécdota hace un tiempo sacamos una motora de 12 metros que embarranco de forma involuntaria en una playa de Vilanova con la única ayuda de su molinete, el barco ya estaba tumbado paralelo a la orilla de tal manera que con el motor ya no se podía hacer nada. Se soltó toda la linea de fondeo con la auxiliar mar adentro y aprovechando cada ola y a modo de cabrestante se fue cobrando cadena hasta que la proa se encaro al mar y salio por si sola.
Un molinete no deja de ser un cabrestante en caso de necesidad.
