No me ha ocurrido una vez ni dos, sino bastantes más, que en medio de un paseo por la ria con un colaborador le escuchó decir: no se lo que dirían mis socios - o mi jefe según qué casos- si se entera de lo bien que lo estoy pasando.
Como ya tengo la respuesta ensayada, les suelo decir que el trabajo no tiene porque ser una tortura, que es una buena inversión buscar un buen entorno para comunicarnos, que la psicología ambiental demuestra que nuestra actitud vital está muy condicionada por cómo percibimos una situación determinada. Una de las cosas en las que creo a pies juntillas es en la biofilia ( que demuestra por ejemplo que la simple contemplación de la naturaleza, relaja nuestra presión arterial, reduce el estrés y refuerza nuestro sistema inmunológico )
Celebrar la vida riéndonos con humor, o recordando los buenos momentos pasados, une a la gente y fideliza las relaciones que tanto en la vida personal como en los negocios son la base de todo.
Sin embargo, no sé si es por nuestra educación basada en inculcar el sentimiento de culpa, que con frecuencia asociamos una situación placentera, a que no estamos haciendo todo lo posible por una determinada causa.
No sé si en parte ha tenido esto que ver con la elección entre el charter y la lotería, pero no descartes ese posibilidad de que alguien se haga la pregunta,.
¿Cómo va a ser algo serio y rentable, si me resulta divertido ?
