Sí, lo del motor es primordial. Lo que le sucedía al nuestro era un problema en el bloque, una pequeña raja que era imposible de soldar adecuadamente por la naturaleza del metal que está fabricado el motor.

Creemos que se produjo porque en el lugar dónde estaba varado el velero, en Francia, antes de comprarlo, puede llegar a helar en invierno y ese fue el origen. Una helada que fisuró el bloque.
No probamos el motor al momento de la compra, el barco estaba varado y el motor precariamente instalado. Sabíamos que había una avería, porque nos lo dijeron los vendedores, pero no imaginamos éste culebrón.
Total, sin desanimarnos, lo llevamos a un mecánico de confianza en el Maresme, que lo abrió y estaba nuevo, perfecto, excepto por la fisura. Se llevó a soldar en un taller especializado. Se montó y en la travesía desde Natal (Brasil) a Trinidad & Tobago, empezó a perder aceite por la dichosa fisura.
Se intentó repararlo en Trinidad cambiando una pieza.
Luego en Venezuela, otra vez, y más $$$$$
Cruzamos Panamá y nos volvió a dar problemas

En Tahití, un francés, soldador profesional, nos dijo que aquello era imposible de reparar, pero lo soldó como pudo y no nos cobró nada (y tenía razón)
Luego, navegando en el SW del mar de China, volvió a ir mal.
En una isla de Indonesia lo sacamos para volver a soldar

Yo quería comprar uno nuevo, ya que está Singapur a pocas millas y hay casi de todo, pero el representante de una marca catalana que hay allí, no estaba por la faena, entre otras cosas, así que seguimos con el monstruo a bordo.
Mi

lo volvió a montar en su sitio, con los medios de a bordo, salimos pero tuvimos que volver porque no acababa de ir bien.
Finalmente, con el motor teóricamente reparado, partimos para remontar el estrecho de Malacca y a unas 150 millas aproximadamente hizo "plac" y se paró. Seguimos a vela hasta Lumut, en Malasia, dónde fondeamos después de remontar un pequeño río a vela, ayudados con el motor del dinghy, que llevábamos abarloado por la aleta. Tener un barco de eslora reducida, tiene estas ventajas.
Allí se volvió a reparar pero no volvió al barco ya que un amigo cuidadoso nos regaló el suyo, que estaba en muy buen estado y es el que nos permitió volver hasta Barcelona, sin más incidentes.

Y el nuestro, sigue en Lumut a la venta, en casa del mecánico, Mister Hao. Si alguien pasa por allá, lo recomiendo.
Pero lo que más recomiendo es llevar un motor nuevo o en muy buen estado, recambios los más posibles, los libros de mantenimiento y del mecánico del modelo en concreto, algunas herramientas específicas que pueden hacer falta y saber un poco de mecánica puede ayudar mucho. Yo se poco, pero algo he aprendido, el que sabe es mi compañero. Lo que si sé es que sumando todo lo que gastamos en reparar el motor, hubiéramos podido salir con uno nuevo y ahorrarnos muchos problemas, incertezas y algún problema grave.
Lo de la eslora del barco depende de tu presupuesto, en primer lugar, por eso mirar barcos que quedan muy lejos de tus posibilidades reales, no te llevará a tu objetivo.
Luego hay que pensar, como tu dices, en el número de personas a embarcar, el tipo de barco, y sobre todo el plan de navegación.
Lo de la velocidad es importante y a valorar, pero los cruceros no suelen ser, salvo excepciones, rapidísimos y si que deben tener un movimiento estable y poco nervioso en la mar, idóneo para pasar días y días navegando, especialmente si se navega en familia y el tiempo no es lo más importante.
Pido disculpas por el ladrillo, pero creo que puede ser de ayuda el ejemplo de mi motor. Por cierto, es un Yanmar de los antiguos.
Ahora tengo otro barco, también tengo Yanmar y estamos muy contentos con él.
Puede parecer que todo fue un drama pero hay que pensar que lo explicado sucedió en 7 años de viaje, así que hubo tiempo para disfrutar y acumular recuerdos inolvidables.
Mucha suerte
