Aquī la igualdad de género no funciona, salvo raras excepciones.
El “Armador” es una especie de masoquista sufridor que se encuentra prendado de su juguete, dispuesto a engañarse hasta donde haga falta para justificar la necesidad de conservarlo al coste que sea, y que se empeña en considear una inversión cualquier gasto que deba destinar al mismo, aunque sea a coste de renunciar a otras cosas prioritarias.
La “ Armadora” es la que la arma cuando al viento se le ocurre subir más de veinte nudos al que estaba previsto durante la travesía, cuando el barco escora a treinta grados y se va de orzada, y cuando el gualdrapeo de las velas tomando rizos y el silbido del viento en la jarcia se alterna con intermitentes rociones de las olas, eso sí, al grito de “para salir así prefiero ir a la playa o quedarme en casa”...
Respetando otras versiones mucho más meditadas, es lo primero que me viene a la cabeza pensando en el título del hilo.

Saludos

