Yo no oso llamar fantasmas a los armadores que no navegan. Ellos sabrán cuales son sus motivos.
Pero a mí también me llama la atención la cantidad de barcos permanentemente parados. Sobre todo porque comprar un barco supone una inversión considerable, y mantenerlos aún más. Y entonces me pregunto por qué esa gran cantidad de armadores mantiene su barco. ¿no les sería más cómodo (y sobre todo más barato) alquilar?
Al final esto son reflexiones de un miembro de la LSB al que le cae la baba cada vez que va al club náutico y ve cientos de barcos amarrados sin nadie que les diga nada ni que los saque a pasear nunca (y de verdad que en muchas ocasiones es nunca, nunca)..
Supongo que es a esto a lo que se refería el cofrade kumi, aunque quizá no haya estado muy acertado en las formas, en mi opinión.
