Gracias Nochero me ha encantado tu relato. Yo no soy profesional sino recreativo (no me gusta decir deportivo) y no tengo necesidad de salir, así que si no lo veo claro me quedo en tierra. Pero nadie está a salvo de salir medianamente bien y enredarse la cosa con lo que hay que volver como se pueda. Una vez el motor me dejó tirado casi en la bocana del puerto. No había forma de arrancarlo. Eché el ancla en cuanto lo vi mal pero como estaba el mar empezó a garrear y a llevarme contra la escollera. Ya venían a ayudarme pero tardarían. Quedé al lado de las rocas poniendo todas las defensas a esa banda y empujando con el bichero para no estrellarme. El miedo era también que una ola no me levantara y me "depositara" encima de las rocas. Después de un buen rato de pelea vi que llegaban a por mi y no fue fácil el rescate porque estaba mal para todos y peor al acercarse a las rocas. Tras varios intentos consiguieron remolcarme, separarme y entrar por la bocana que estaba ahí mismo. Pasé muy mal rato y no temía por mi sino por mi pobre barco que lo veía ya destrozado. El caso es que cambié de barco y ya no me ha vuelto a dejar tirado. La experiencia no fue agradable pero entiendo que no era mi límite que todavía no conozco y tampoco tengo ganas.

