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| VHF: Canal 77 |    | ![]() |
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#13
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Dar con el Cibeles en el enorme fondeadero de Le Marin, poblado por miles de
barcos, fue sencillo. Las indicaciones de Maribel, precisas, nos llevaron a sus inmediaciones y la imponente figura del barco, un Petite Prince en acero, de 13 metros de eslora, pintado de azul, que ya conocíamos por haber visto alguna foto, lo terminó por delatar. A media tarde, apareció el Archibald, con su patrón y único tripulante a bordo: José María Ripoll "Cocúa". Ambos tenían la intención de atravesar el Atlántico, de vuelta a casa, en cuanto las condiciones lo permitiesen. Pero estábamos a finales de Marzo y aún se puede considerar pronto para ello. Lo usual, es que los veleros empiecen la vuelta en Mayo, incluso los hay que ya a finales de abril, se aventuran. Y también, los que esperan a primeros de Junio. De todas formas, la travesía de vuelta dispone de un espacio de tiempo más reducido que la ida. Si la haces demasiado pronto, las borrascas invernales que se generan en Terranova, pueden amargarte el viaje. Si lo pospones mucho, en Junio comienza la temporada de huracanes y te puede alcanzar alguno, si cuando toman la "recurva", su trayectoria se desvía hacia levante y se cruza en tu camino. Poco probable, pero no imposible. Cocúa iba a salir pronto, pero tenía clara su estrategia. Ante el aviso de la llegada de una borrasca, ganaría sur, para acercarse al anticiclón y así dejar pasar el frente. Por suerte, en la actualidad disponemos de una información meteorológica fiable y accesible en alta mar. Evidentemente se tarda más tiempo, pero si no hay prisa, tampoco es un gran inconveniente. Por contra, a los amigos Julio y Maribel, se le complicarían las cosas, tanto en lo personal (un problemilla de salud hizo venir a España a Maribel), como en la intendencia del barco (las típicas reparaciones que se complican más de la cuenta), por lo que tuvieron que posponer el regreso al año siguiente. El Temido lll permanecería en Le Marín hasta el 6 de Abril, que vendrían a visitarnos un par de amigos, a navegar una semana con nosotros. Aprovechamos para avituallarnos tanto de víveres, como de bebidas (cajas y cajas de cervezas, pues los visitantes, eran buenos "soplando"), como de todo tipo de enseres necesarios a bordo, ya que esa ciudad, es el mejor punto de toda Martinica donde encontrar cualquier cosa y al mejor precio. Al fondo del Cul de Sac de Le Marin, en el punto más al este, se encuentran dos enormes puertos deportivos, con cientos de amarres, que sirven de base a numerosas empresas de alquiler de barcos. Mayormente catamaranes. Si aquí, en nuestras costas, los catas son algo minoritario, en el Caribe y sobre todo, en los lugares más pintorescos, la afluencia de los multicascos, es muy igualada, incluso a veces mayor, que la de los monocascos. Allí El Temido lll dejaba de ser una novedad, para convertirse en uno más. Buenos bares y restaurante, a la vez que caros, se distribuyen por las marinas y sus alrededores. Así como variadas tiendas de todo tipo, especialmente de suministros para la náutica. También supermercados, con un amarre para los anexos, junto a los puntos donde se dejan los carros, te permiten hacer las compras de manera cómoda. La gasolinera estaba justo entre los dos puertos. Y la bombonas de gas se podían comprar a pocos metros de allí. Lo que no se encontrase en el mismo puerto, se encontraba en los aledaños y cerca de un punto donde aproximar la auxiliar, para subir la carga y llevarla por mar hasta el barco. Todo muy pensado para negociar con los navegantes. Durante lo días que estuvimos fondeados junto al Cibeles y el Archibald, también anclaron cerca nosotra, una familia portuguesa, que navegaba en su catamarán de 38', con un par de niños. O una espléndida goleta, de unos 19 metros de eslora, llamada Fidelity Doblón, patroneado por Pedro, al que acompañaban su novia y Jorge. Mojitos en el Mango Bay y reuniones a bordo, nos servían para pasar el rato y contarnos todo tipo de aventuras y desventuras surgidas a lo largo de nuestras vidas. Lo que se suele conocer por "contar batallitas". Como ejemplo, Julio comentó que José María "Cocúa", había hundido dos barcos. Y éste, como el que no quiere la cosa, dijo: "es verdad, pero me estoy quitando". ![]() Otro dato de interés, aunque no tiene relación con lo ocurrido allí en aquellos días, si lo es por lo relevante del caso. El Fidelity Doblón, también estaba en transito para volver a España. Cosa que, para su desgracia, acabó haciendo. Pero tras atravesar el Atlántico de vuelta y pasar por Gibraltar, a la altura de La Villa Joiosa, fue alcanzado por el Clara Campoamor, con daños graves. Tantos, que obligó a su dueño a cambiar de barco. Continuará ..... Salud y ![]()
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![]() El cruce del Atlántico y posterior estancia en el Caribe de El Temido lll (2014/2016) http://foro.latabernadelpuerto.com/s...d.php?t=145184 |
| 3 Cofrades agradecieron a El Temido II este mensaje: | ||
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