Una opinión:
Los antiguos barcos de madera sustituyeron sus mástiles de madera por novedosos mástiles de aluminio. Menos pesados, más resistentes y más baratos. Pero el color anodizado del aluminio contrastaba con los tonos madera. Así que se optó por un tono dorado que , visto desde lejos, confundía al observador semejando un antiguo leño.
Por tanto, los mástiles se producían acabados en oro.
Llegó la fibra, desapareció la madera, pero la costumbre del color dorado tardó algunos años en desvanecerse.
Pudiera ser así, o no. Si non e vero, e ben trovato
