Cita:
Originalmente publicado por enric rosello
Defiendo sin cortapisas el derecho de los armadores a ir a su barco tan pronto se liberalicen las normas de confinamiento. No creo que haga falta una de Carta de Racionamiento ni turnos de visita de ningún tipo para que podamos ir a bordo a realizar cualquier tarea de mantenimiento. Los modernos barcos a partir de 10 m. de eslora ya miden cerca de 4 metros de manga. En la eventualidad de que coincidan dos patrones en amarres contiguos, la separación entre las bañeras es pues de 2 m. como mínimo y al aire libre, una distancia suficiente según las normas sanitarias.
Lo de mover los barcos de su amarre o hacer traslados entre puertos por cuestiones técnicas de varadero opino que entra en el mismo saco.
Y el tema de dejar estas cuestiones en manos profesionales me parece el enésimo gol de la patronal ANEN a los aficionados. Nuestras asociaciones de navegantes estaban mirando al tendido mientras les han metido este gol entre las piernas.
Un cordial y confinado saludo
|
¡No te falta ni un punto ni una coma, cofrade! En particular, la penúltima frase describe perfectamente de qué va esto: como hemos perdido dinero con el confinamiento, vamos a obligar a los armadores a que nos tengan que contratar “servicios” por la fuerza. Siempre los armadores pagando el pato...
Saludos y
