No me atrevería a llamarlo arte, sólo pintura de gusto muy discutible. Tampoco creo que sea un atentado al patrimonio como han escrito algunos en la prensa, es solo pintura sobre pintura blanca, no hay más daño que el de la vista herida, nada que no pueda devolverse a su estado original.
El diseño elegido por este pintor de brocha ... estropea la percepción del volumen arquitectónico del faroque, más quye un solitario cilindro, parece un escaparate de tienda de pinturas o la caja de un juego de mesa para niños. Es pues, a mi juicio, además de inadecuado, falto de originalidad. Y no sigo por educación

