Mi vecino, que es trabajador de Aguas de Barcelona, ahora metido en despachos y antes a pié de cañón, siempre me ha dicho que los que están trabajando junto a los productos químicos que se mezclan para depurar el agua se juegan la vida continuamente, y mucho más que casi prefiero no escribirlo. Digo eso porque esperar un agua cristalina que provenga del quintopino en unas tuberías que vete tu a saber como están, es un poco esperar que nos toque el Euromillón
En fin, de algo nos moriremos, ¿no?

Tal vez lo mejor sea beber un Jack Daniels con la comida.