Hay una parte -probablemente, la más importante- que depende de cada barco. Pienso, por ejemplo, en la relación entre pala y escora, y cómo los grados de escora en los que cada barco está más cómodo depende mucho de la forma del casco.
Ahora, hay otro punto que, al menos desde la teoría, me parece interesante sumar al debate. Es el derivado de cómo meter algo de pala a sotavento hace del timón un segundo plano antideriva, lo que implica en la mayoría de los casos ganar algo de capacidad de ceñida (se nota de forma bastante viva en vela ligera). Aunque esto será también dependiente de cada barco, probablemente haya unas bandas de grados en las que un timón funciona mejor como plano antideriva, de la misma forma que una vela -o el ala de un avión- tiene sus umbrales óptimos de ratio sustentación / rozamiento. Los óptimos variarán en función del diseño de cada timón pero, al igual que pocas alas de un avión comercial no entran en pérdida por encima de los 20º y pocas producen su máxima sustentación por debajo de los 10º, es probable que algo parecido suceda con los timones de nuestros veleros en su rendimiento como planos antideriva, y que haya unas "bandas óptimas" que nos den alguna pista sobre lo anterior.
En fin, no deja de ser un ejercicio teórico sobre uno de los varios factores que condicionan la respuesta a la pregunta de Júpiter pero, teniendo en cuenta que el debate es teórico -en la práctica, no hay mejor indicador que la corredera-, sumo el punto por si alguien sabe y quiere aportar por ahí a la discusión
