![]() |
|
|
|
| VHF: Canal 77 |    | ![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
|
#6
|
||||
|
||||
|
Como dices, mil historias! Y es lógico, y señal de que no hay una solución óptima.
El color naranja de la teka solo aparece tras quitar la capa que está al aire, por lo que, para aspirar a él, deberás perder grosor progresivamente. No hay magia posible. Ocurre además, habitualmente, que la parte blanda de la beta se va hundiendo más que la dura (por falta de hidratación, o limpiezas excesivamente agresivas), por lo que si lijas periódicamente tendrás que bajar hasta donde se encuentre la parte blanda, para lograr un tono uniforme. No es difícil imaginar a donde conduce todo esto. Otras versiones se centran más en la durabilidad. Ahí, se relega la estética a un segundo plano. En este punto, diría que cualquier aceite de teka cumple las dos funciones principales: hidratar e impermeabilizar. Hidratando hinchas las partes blandas de la beta, y le das resistencia. Impermeabilizando evitas que coja moho y suciedad. Te diría que con eso tienes todo hecho. Eso sí, tampoco tienes que olvidarte totalmente de la estética. Algunos aceites (ojo, sin barniz, solo aceite) le dan un tono arena, otros más oscuro...yo creo que no queda nada mal. Respecto a la limpieza, hay que pensar que al limpiar no solo quitas suciedad, sino impermeabilizante, lo que no conviene. Así las cosas, yo opto por limpiar (baldear o endulzar, al gusto), frecuentemente, y cuando veo que el impermeabilizante flaquea (se ve cuando empapa, y deja de hacer gotitas), le doy un fregado más intenso, y vuelvo a aplicar aceite. Orientativamente, suele ser cada 6 meses con los aceites que uso. Bueno, buen ladrillo!. Todo para decirte que, en mi opinión, el naranja dura poco para lo que sacrificas, y animarte a buscar un sistema poco agresivo que te ofrezca un tono que te guste. Suerte! Enviado desde mi CPH1931 mediante Tapatalk |
|
|