Tapio es el ejemplo de que un error en la elección de pintura para la obra viva resta y mucho. Él dijo, en la edición pasada, que cuando se sumergió y vio cómo tenía el casco supo que no había nada que hacer.
Las normas de hoy sobre los biocidas no se parecen en nada a las de 1968. Ni siquiera se parecen entre las diferentes naciones. Y como ya sabíamos y volveremos a comprobar son determinantes en la regata. La progresiva resistencia al avance puede generar, como le pasó a Tapio, problemas de racionamiento. Aunque Tapio demostró ser más duro que sus nuevos obenques es un peligro añadido.
Ya que de todas maneras han de aplicarse los antifoullings de nuestros días, no de cuando llevábamos pantalón corto, debería aplicarse el mismo a todos, a la salida, con los mismos ecologistas para todos.


