Originalmente publicado por Tio Pepe
Buen verano para todos.
Os quería contar mi experiencia con mi Volvo 2003 del 87.
Hace 5 años que compre mi actual velero, que había estado los últimos años muy abandonado y aunque precisamente por eso requería de una buena dosis de bricolaje, en lo fundamental estaba en buen estado.
Desde el principio, el motor iba bien pero el caudal que salía por el escape era muy justo y siempre salia un humo blanco que al acelerar se volvía denso.
Al consultar al mecánico, este me decía que era habitual en este modelo de motor.
Hace un mes me encontré con el aceite del cárter hecho un café con leche, y la verdad, pensé que era el fin del motor.
El mecánico apunto que era ó culata rajada ó junta culata quemada, total de la avería unos 4.000 euros.
En uno de los foros de esta web leí que a alguien le había entrado el agua por el eje de la bomba de agua, y le pedí que cambiará los retenes.
Así lo hizo y tras varios cambios de aceite y de filtro, el aceite volvió a la normalidad.
como ya estaba harto y además estaba animado por haberme ahorrado semejante fortuna, me animé a desmontar el terrible codo y me llevé una gran sorpresa. El codo estaba totalmente obstruido, lo peor era que los agujeros que rodean el escape y por los que debe salir el agua que refrigera la culata, estaban como si alguien los hubiera soldado.
Llevé al almacén de volvo el codo, pues no me creía que los agujeros tuvieran que estar tapados y efectivamente, no era soldadura, sino el paso de muchos años sin revisar.
Me explicaron que el motor no refrigeraba por todos los circuitos, tan solo por el tubo de distribución y algo que salía por el tubo del termostato, que por cierto lo habían quitado.
Esto originaba una gran presión de agua, que hizo que los retenes de la bomba se rompieran y entrara el agua al cárter.
El codo viejo lo trate de limpiar pero era imposible, pues se deshacía.
El nuevo me costó 230 euros más la nueva junta. Aproveche para cambiar todas las juntas tóricas, 30 euros más.
Lo peor fué taladrar los tapones que se habían formado, pues tuve que usar varias brocas de metal para hacer unos agujeros coincidentes con los originales. Daba miedo pues un fallo podía hacer que me cargara la culata.
por fin llegó el momento de probar, y no me lo podía creer, el chorro que salía por el escape lo hacia con fuerza y no salía nada de humo. Era como si llevará otro motor.
Desde entonces quería compartirlo con vosotros y animaros a que perdáis el miedo a esta pieza, que es fácil de revisar y es el origen de muchas de las averías geaves que se pueden producir en el motor.
un saludo a todos y buena proa.
.
|